Fundamentos de la

Ley 14587

 

            La Sociedad Cosmopolita de Mutua Protección nació el 15 de diciembre de 1922 como derivación de la Asociación Sportiva de Fomento que tuvo su origen en el año 1918. Su primer presidente fue Antonio Valsechi.

            Se trata de una construcción de estilo colonial. En su sala teatral permite albergar a más de 500 personas. Todas las aberturas son de madera maciza; en su gran mayoría pinotea. El escenario ocupa 60 m2, contando con dos camarines para los artistas. Las restantes dependencias la integran 5 salones/aulas de diferentes dimensiones, aptos para el dictado de clases o reuniones menos numerosas.

            En su momento el consumo de luz eléctrica era suministrado por la Cervecería Bieckert quien, a su vez, apadrinaba a la institución. Con su aporte, en el año 1923 se coloco la piedra fundamental para la construcción del salón teatro.

            Este lugar, por los años 30, era el biógrafo de películas mudas con música de fondo en vivo. Los pisos del salón, encerados a mano raspando velas, fue adquiriendo fama en toda la zona por el permanente desfile, en su escenario, de grandes orquestas: Canaro, D´ Arienzo, Feliciano Brunelli, como también compañías de teatro y actores como Héctor Bates, Juan Carlos Chiappe y casi todos los radioteatros de la época.

            También en el Cosmopolita hicieron sus primeras experiencias grupos y conjuntos locales que luego continuaron su actividad de manera profesional, y desde ya la mayoría de las fiestas escolares eran realizadas aquí.

            La historia más reciente recuerda que en sus salones y junto a la iniciativa de distintas entidades de la zona, se comenzó a proyectar la actual Universidad de Lomas de Zamora.

            La llegada de nuevos sindicatos con servicios similares a la Cosmopolita, la falta de aportes de la cervecería, y el decaimiento de los pocos socios que integraban la comisión directiva, hizo que el edificio se fuera deteriorando y de a poco cerrando sus puertas a la comunidad.

            En la actualidad se encuentran en un estado de total abandono, por lo que es fundamental su recuperación, restauración y puesta en funcionamiento para el desarrollo cultural y social de los habitantes de la zona.

            En razón de lo expuesto, es que solicitamos a los señores diputados el voto afirmativo.