FUNDAMENTOS DE LA LEY 15206
El presente proyecto tiene por objeto la adhesión a la Ley Nacional № 24.561, publicada en el Boletín Oficial № 28.252, del 19/10/1995 que instituye el 3 de junio de cada año, como “Día del Inmigrante Italiano”.
La fecha elegida es en homenaje al “Dr. Manuel Belgrano, General de La Nación, creador de nuestra enseña patria y descendiente de italianos, que nació el 3 de junio de 1770”, tal como lo señala el artículo 2 de la mencionada ley.
De ésta manera, la provincia de Buenos Aires adhiere al saludo en su día a los inmigrantes italianos y sus descendientes. Aquellos que por distintas razones han elegido nuestro país, y especialmente nuestra ciudad, para “labrar la tierra, mejorar las industrias e introducir y enseñar las ciencias y las artes”. De esta manera, lo describe nuestra Constitución Nacional en su artículo 25, fomentando la inmigración y destacando su importancia.
Los lazos históricos entre Italia y Argentina se remontan a la primera fundación de Buenos Aires. Cuando Pedro de Mendoza, atribuyó “El milagro” de llegar a buen puerto a la virgen “Santa María del Buon Aria” y bautizó la ciudad con su nombre en español: Buenos Aires.
Desde el siglo XVII pequeños grupos de italianos comenzaron a emigrar al país. Pero la ola fuerte se dio entre 1880 y 1920. Junto a la española, fue la más numerosa e importante, y ambas son pilar fundamental para comprender nuestra historia.
Los inmigrantes italianos provenían de distintas regiones de la bella Italia:
Véneto, Piamonte, Campania, Friuli-Venecia Julia, Sicilia, Lombardía, Calabria, Abruzos, Marcas, Basilicata, Apulia, Molise, Liguria, Toscana, Bari o la de EmiliaRomaña. Hombres y mujeres que decidieron viajar en búsqueda de mejores oportunidades y llegaron a estas tierras, tan lejanas, cargados de sueños y esperanzas. Su arte, su idioma y su cocina son, aun hoy, reflejo de su legado. Es innegable el aporte e influencia que han tenido en nuestra cultura.
A modo de ejemplo, tomando la influencia en el idioma, podemos afirmar que el “Cocoliche” no es más que el empleo de formas lexicales italianas mezcladas y/o alternadas con castellanas. Podemos encontrar en la jerga y modismos de Argentina palabras como “parlar” por hablar, derivada del italiano “parlare” o “manyar” por comer, del italiano “mangiare”, entre muchas otras.
La historia en común entre ambos países se mantiene fuertemente entrelazada a pesar de la distancia geográfica. Sus vínculos familiares y humanos resisten el paso del tiempo y mantiene tradiciones.
La colectividad italiana en Argentina, ha contribuido en mantener estos los lazos de hermandad que caracteriza la relación entre ambos países y es por ello que solicito a mis pares la aprobación del presente proyecto.