Fundamentos de la Ley 13199

 

 

 

El Centro de Estudios Históricos nace como entidad en junio de 1977 con el nombre de Asociación del Centro de Estudios Históricos de San Pedro.

En el año 1995, con motivo de la celebración de los 250 años de la fundación de San Pedro, parte de sus integrantes, conjuntamente con otros vecinos, conforman la comisión ejecutiva municipal cuya responsabilidad fue la de planear, organizar y ejecutar el total de actividades y actos celebratorios.

En abril de 1999, la comisión directiva decide el cambio de denominación y a partir de esa fecha se conoce como Centro de Estudios Históricos de San Pedro.

Entre los objetivos del centro destacamos:

- Promover el desarrollo de estudios de investigación histórica dentro del área de influencia del partido de San Pedro.

- Desarrollar las acciones necesarias para recrear el museo histórico regional Fray José María Bottaro.

- Organizar cursos, conferencias y clases sobre temas históricos y todo otro que se relacione con la Historia.

- Difundir a través de distintos medios cuestiones relacionadas con los hechos históricos y con las actividades del centro.

- Dando cumplimiento a las finalidades enunciadas, la institución realiza homenajes periódicos a vecinos distinguidos y a figuras destacadas del quehacer histórico, educativo, de desarrollo social, económico, político y de otras disciplinas; a estos efectos ha creado la Orden del Convento, que es entregada como símbolo de distinción y reconocimiento.

- Participa en forma activa y permanente en congresos de Historia, -tanto de carácter nacional como provincial- y en la Feria del Libro realizada todos los años en la ciudad de Buenos Aires.

- Organiza eventos periódicos donde se presentan libros de autores sampedrinos y de la zona. Al respecto corresponde destacar y valorizar, muy especialmente, la presentación de los tomos I, II y III de la "Historia de San Pedro", escrita por el historiador y licenciado en diplomacia Américo E. Piccagli, asesor del centro de estudios y nativo de San Pedro.

En otro orden, corresponde mencionar que el centro no puede realizar actividades políticas, raciales, religiosas y cualquier otra ajena a su fin primordial, es decir: promocionar y difundir el conocimiento histórico.

Con referencia al museo histórico regional de la ciudad de San Pedro, referido ut supra, es oportuno destacar que el mismo fue creado por decreto municipal 3.375/77, con el propósito de fomentar y estimular el respeto por el honroso pasado y dar a conocer la vida y cultura del partido de San Pedro a través de testimonios, objetos, legados y toda documentación que pertenezca al pasado.

El museo funcionó dentro del edificio municipal y en el año 1985, cerró sus puertas. Actualmente, entre las aspiraciones más relevantes y anheladas por el Centro de Estudios Históricos figura su apertura y revalorización, toda vez que resulta un elemento esencial a la cultura de los sampedrinos.

A este respecto, por ordenanza municipal 5.236 del Honorable Concejo Deliberante de San Pedro, se confirió al Centro de Estudios Históricos de San Pedro el derecho de uso y ocupación gratuita del inmueble donde funcionara el museo y el derecho de uso y ocupación de la torre del edificio municipal, con la condición que el centro de estudios destine el inmueble al funcionamiento del referido museo. De lo expuesto surge claramente la relevancia de las actividades del centro, la seriedad de sus investigaciones y la importancia de acopiar un material excelente para la docencia de la historia menuda, localista, regional y provincial.

La apertura del museo es un sueño postergado. Todos debemos contribuir a hacerlo realidad, para que podamos apreciar los elementos y objetos que reflejen una semblanza límpida y clara del modo de vida, las costumbres y el pensamiento de nuestro pueblo, sus emociones, sus creencias, su manera de ver el mundo y de verse a sí mismos.

Toda expresión del arte y la cultura enriquece al individuo y al medio donde se desenvuelve.

Conocer, apreciar y valorar nuestra tradición y nuestra historia nos ayudará a ser mejores, a disfrutar más y a sentirnos más plenos. Así lo han entendido los hombres que conforman el Centro de Estudios Históricos de San Pedro y en este sentido no escatiman esfuerzos. Cada obstáculo que se presenta, es para ellos un nuevo punto de apoyo, para proyectarse en el futuro y alcanzar los objetivos que se propusieron, en un ideal de realización personal y social armónicamente conjugados.

Hoy por hoy, un destino casi sorprendente puede permitir rastrear documentos, escritos, fotografías, artesanías, ropa y todo otro objeto que exprese vivencias, costumbres, modas y acontecimientos del pasado. Estoy seguro que todavía hay elementos que atestiguan el pretérito y se mantienen ocultos y muchas veces olvidados en los rincones de la ingratitud, debilitando su vida con la demoledora persistencia de la humedad y de la sombra. Es un deber rescatarlos.

La demora sufrida en la recolección y restauración de todo elemento que testimonie el pasado de los pueblos, su abandono y su desidia recorta las alas de la cultura y agrede lo que cabe imaginar como la conciencia activa de los pueblos y el respeto por su pasado, su historia y sus raíces.

Señores legisladores: Es para mí un deber de honor y gratitud presentar esta iniciativa y someterla a consideración de esta Honorable Cámara. Mis abuelos y mis padres crecieron y vivieron en tierra sampedrina.

Mi historia, la de mi familia, mi esposa y mis hijas está en este bendito lugar y todos mis días pasaron y continuarán pasando por sus baldosas, y por sobre todo, por el corazón de su gente.