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Fundamentos de la Ley 13043
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La gravedad de la actual crisis socioeconómica implica una difícil situación para miles de trabajadores que ven cercenado su derecho constitucional al trabajo, sobre todo por el cierre de establecimientos productivos o el abandono de los mismos por parte de sus dueños. Esta situación genera una multiplicidad de problemas, ya no solo para los empleados que pierden objetivamente la fuente de ingresos de su grupo familiar y subjetivamente el sentido de dignidad, sino para la sociedad toda por el desaprovechamiento del conocimiento y el potencial productivo que tanto costó generar, la ruptura en la cadena de pagos y la merma del consumo, la baja de la capacidad contributiva y el aumento en los índices de exclusión, por nombrar solo algunas consecuencias. Felizmente, muchos de estos trabajadores no se resignan a esperar un destino incierto, y se organizan recuperando el mismo ímpetu y tesón que, en su momento, había colocado a nuestra Nación en un lugar de privilegio en el mundo. Ejemplo de ello son los trabajadores de la empresa Cane S.A., quienes desde la década de 1960 cotidianamente bregaron para que esa empresa pueda ocupar un lugar de privilegio en su rubro –fabricación de pistolas para pintar y sistemas de pulverización-, llegando inclusive a exportar a muchos países del continente, entre ellos, al Canadá. Pero, por decisión empresaria, este esfuerzo no tendría los frutos esperados, ya que en 1997 sus antiguos dueños, con intenciones especulativas, trasladan la mayor parte de las maquinarias desde su taller propio en Capital Federal a uno en alquiler ubicado en el inmueble que se expropia por la presente, se realiza la convocatoria de acreedores de Cane S.A. con el objeto de llevarla a la quiebra, se vende su prestigiosa marca líder a precio irrisorio a un allegado a la patronal, y en las actuales instalaciones de Villa Martelli se crea la empresa Tool Works Argentina S.A. (TWA SA), la cual se dedica a tercerizar la fabricación de los productos de Cane S.A. para esa firma, con el personal traspasado desde esa empresa –aunque en muchos casos con la pérdida de muchos de sus derechos laborales, como la antigüedad- y con los mismos directivos de Cane S.A. y sus allegados. Esta maniobra tiene efecto hasta que TWA SA deja de pagar aguinaldos y siete meses de sueldo a su personal, llegando a formar una deuda cercana a los $ 500.000.- entre haberes y demandas laborales atrasadas, por lo cual en junio del 2002 los trabajadores toman la planta y cumplimentan los requisitos para convertirse en depositarios legales de sus bienes. A partir de allí se forma la Cooperativa de Trabajo Argentina Nueva Era Limitada. Mientras esta situación entra en una etapa de consolidación, comienzan a ejecutarse los procesos de embargo de la maquinaria por la quiebra de Cane S.A. y por una deuda hipotecaria no saldada por parte del titular del inmueble en el cual se ubica el establecimiento. A pesar de las gestiones realizadas por los miembros de la Cooperativa –con amortizaciones parciales de deuda incluidas-, y hoy pende sobre ellos la inminencia de estas acciones, lo cual requiere la pronta acción de los poderes del Estado a los efectos de conservar estas fuentes laborales y la producción de un establecimiento con gran potencial de desarrollo y proyección de la industria nacional. Asimismo, es menester la expropiación de la marca comercial por la importante incidencia que la misma representa en las posibilidades de comercialización de los productos, y el apoyo económico indirecto al evitar costosos cambios de matricería. Por todo lo expuesto, es que solicitamos a los señores legisladores el apoyo a la presente iniciativa.
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