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Fundamentos de la Ley 13035
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La gravedad de la actual crisis socioeconómica implica una difícil situación para miles de trabajadores que ven cercenado su derecho constitucional al trabajo, sobre todo por el cierre de establecimientos productivos o el abandono de los mismos por parte de sus dueños. Esta situación genera una multiplicidad de problemas, ya no solo para los empleados que pierden objetivamente la fuente de ingresos de su grupo familiar y subjetivamente el sentido de dignidad, sino para la sociedad toda por el desaprovechamiento del conocimiento y el potencial productivo que tanto costó generar, la ruptura en la cadena de pagos y la merma del consumo, la baja de la capacidad contributiva y el aumento en los índices de exclusión, por nombrar sólo algunas consecuencia. Felizmente, muchos de estos trabajadores no se resignan a esperar un destino incierto, y se organizan recuperando el mismo ímpetu y tesón que en su momento, había colocado a nuestra nación en un lugar de privilegio en el mundo.
Ejemplo de ello son los trabajadores de la empresa “In Sa S.C.A.”, hoy formados en la Cooperativa de Trabajo Félix Ltda., quienes desde mediados del año 2000 se hicieron cargo de la misma ante la pasividad y el desinterés demostrado por sus dueños en su manejo, el cual llega al extremo de producirse el abandono de facto de la misma.
Esta empresa metalúrgica, dedicada a la fabricación y distribución de productos sanitarios para el mercado interno, comenzó a operar desde mediados del año 1960, ganando posiciones en el mercado hasta convertirse en una de las empresas líderes en su rubro. A partir de 1990, comienzan a suscitarse problemas en la estructura productiva y, por ende, en su matriz económico-financiera, por lo cual comienzan, hacia 1996, los despidos y juicios laborales, los atrasos en los pago salariales, las deudas con el fisco (D.G.I., A.N.S.E.S., Ingresos Brutos, Rentas de la provincia de Buenos Aires, municipalidad de Lanús, etc.), así como también con la totalidad de las empresas prestadoras de servicios públicos).
Ya a partir de septiembre de 2000, la empresa no abona más los salarios de su personal (situación que persiste hasta la fecha) y se produce el corte de los servicios esenciales. Desde ese momento, ante el abandono de sus dueños, los empleados deciden seguir trabajando a fin de conservar su fuente de trabajo.
Mucho ha sido el esfuerzo de estos trabajadores –gran parte de los cuales se desempeñan desde hace muchos años en la empresa- para permitir que este establecimiento siga operando, ya que desde que se hicieron cargo del mismo han solicitado préstamos a particulares para la adquisición de materia prima, la cancelación de cheques rechazados librados por In Sa S.C.A., amortización de deudas con sus proveedores, realización de un plan de pagos con Edesur para poder obtener la energía eléctrica necesaria para producir, han honrado parte de una hipoteca con un banco privado y el levantamiento parcial de algunos embargos de acreedores particulares sobre las maquinarias.
La viabilidad económica de esta empresa y la efectividad de su gestión por parte de sus trabajadores –los cuales hoy forman la Cooperativa Fénix- queda demostrada en el hecho que en solo 2 años, y en condiciones de gran adversidad, sus empleados han logrado no solo mantener a la misma en operación, sino revertir una buena parte de los problemas generados en varios años por sus anteriores dueños.
Cabe destacar que su esfuerzo trascendió a la sociedad, recibiendo el apoyo tanto del Concejo Deliberante de Lanús como del gobierno municipal, por sendas declaraciones de interés.
Por todo lo expuesto, es que solicitamos a los señores legisladores el apoyo a la presente iniciativa.
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