FUNDAMENTOS DE LA LEY 14885
Es sabido que el deporte tiene una relevancia fundamental para la vida de cualquier persona. No sólo contribuye al desarrollo óptimo de la salud, sino que también es el principal promotor del trabajo en equipo, la sana competitividad, el esfuerzo personal, y la consolidación de valores tales como la humildad, la solidaridad, la perseverancia y la disciplina.
Reconocer la labor de Luis Scola desde el Estado no sólo tiene su justificativo en los logros obtenidos por este deportista en el ámbito del básquet, sino que se relaciona con las cualidades fundamentales que lo caracterizan y que son las que deben estar presentes en cualquier deportista. Se constituye como un ejemplo trascendente para todos los jóvenes, más allá de aquellos que practican su disciplina.
Desde los seis años, Luis Scola ligó su vida al básquetbol. Su debut profesional a los 15 años en la Liga Nacional -en el Club Ferro Carril Oeste- fue el inicio de una trayectoria profesional exitosa tanto a nivel nacional como internacional. Durante sus siete temporadas en el Tau de Vitoria, fue galardonado como campeón de la Liga ABC y de la Copa del Rey española, además de obtener, junto a su equipo, dos Supercopas españolas y el título de subcampeón de la Euroliga en dos oportunidades. Actualmente, se desempeña como ala-pívot en los Toronto Raptors de la NBA.
En 1999 cumplió su sueño de jugar en la Selección Argentina cuando el entrenador Julio Lamas lo convocó para el Sudamericano que se disputaba en Bahía Blanca. De esta forma, Scola pasó a integrar la histórica Generación Dorada, con la cual obtuvieron diversos títulos como el Campeonato FIBA Américas de 2001, la medalla de plata en el Campeonato Mundial de Indianápolis de 2002, la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2001, la medalla de oro en el FIBA Diamond Ball 2008, entre otros reconocimientos.
Con dos medallas en su haber, una de oro ganada en Atenas y otra de bronce conseguida en Beijing, Scola es el máximo anotador histórico y el jugador con más partidos disputados con la camiseta de la Selección Argentina de Básquet.
En 2012, en un acto de grandeza que hoy tiene su justa retribución, Scola le cedió la portación de la bandera nacional en la Ceremonia de Clausura de los Juegos Olímpicos de Londres al taekwondista Sebastián Crismanich, quien había logrado ganar la medalla de oro en la categoría hasta 80 kilos. Cuatro años más tarde, uno de los referentes indiscutibles del básquet y del deporte argentino -no sólo por sus logros a nivel deportivo sino por su conducta dentro y fuera de la cancha, que lo instituyen como un modelo a seguir- tendrá la oportunidad de representar a todos los atletas en la inauguración de Río 2016.
Por todo lo expuesto, creemos que Luis “Luifa” Scola es merecedor de este reconocimiento para incentivar el esfuerzo de todos los atletas que representan a nuestro país, y solicitamos a los señores Legisladores nos acompañen en la aprobación del presente proyecto.