Fundamentos de la
Ley 10853
El objetivo general de éste proyecto está destinado a lograr que es Estado abandone su papel de mero espectador de la problemática social, y asuma el rol de verdadero motorizador de las soluciones a los problemas que envuelven a inmensos sectores del Conurbano Bonaerense, provocando una profunda transformación social que elimine la grave situación de postergación en que se encuentran estos sectores de población.
El objetivo específico es proponer una solución en lo que atañe al sistema de tenencia, dominio y posesión de las tierras, así como la necesidad de la transformación urbanística de la zona.
La municipalidad de Lomas de Zamora ha realizado en la zona de Casuarinas un censo de población, régimen de tenencia de las tierras, viviendas, condición laboral e ingresos, así como el nivel de instrucción y nivel sanitario de la población.
De dicho censo ha resultado este proyecto que contiene propuestas, pero a la vez contiene también una denuncia de la grave situación social que viven estos sectores y la necesidad de encarar políticas que a nivel nacional pongan énfasis en la transformación de la situación de marginalidad.
Casuarinas es una concentración de población caracterizada por la precariedad de las viviendas erigidas en terrenos ajenos y carentes de servicios.
Las casas están construidas en cualquier espacio disponible no existiendo división entre los terrenos ni criterios de urbanización.
Existen casas prefabricadas así como aquéllas construidas con cualquier tipo de material. En estas casas habitan generalmente un elevado número de personas en condiciones de hacinamiento y promiscuidad.
En la zona no hay agua corriente y los pozos ciegos están realizados en forma improvisada.
Existe un alto porcentaje de provincianos que han llegado a Buenos Aires en las últimas décadas.
La falta de censos previos impide realizar estudios sobre la movilidad de la población, pero se puede considerar que algunos migrantes han vivido por períodos cortos en otros asentamientos del Gran Buenos Aires. La difícil situación social hizo que, a través de sus relaciones con familiares y conocidos ubicados inicialmente en Casuarinas, sirviera de nexo para radicarse definitivamente en la zona. Ello se deduce de las narraciones de los propios habitantes, que recalcan la colaboración de los radicados inicuamente que ayudaban con todos los medios posibles a los recién llegados existiendo entre ellos una solidaridad que fue a su vez el resultado de vivir la misma situación de postergación.
El problema de la villa no se limita el problema de las tierras y viviendas, es una verdadera problemática que implica el desarraigo de individuos provenientes de medios culturales diferentes siendo víctimas de la ausencia de mecanismos de integración.
La ubicación del provinciano en la villa de sebe por un lado a sectores económicos que impidieron al acceso a la propiedad de la tierra y una vivienda digna, peor por otro lado se debe a la necesidad de conservar las pautas culturales de la sociedad de origen.
Ante la inexistencia de estímulos, a partir de políticas planificadas para que los habitantes puedan superar esta situación, el habitante de Casuarinas acentuó su permanencia en esta zona.
La realidad hoy nos muestra que 1352 habitantes de Casuarinas, no tienen posibilidad alguna de superar la situación de marginalidad en que se encuentran. Esta impone el deber irrenunciable del Estado de acercar y consolidar los canales necesarios para que paulatinamente, hombres y mujeres que habitan en este barrio se integren al resto de la comunidad Lomense.
La propiedad de la tierra es uno de los medios fundamentales para permitir esta declamada integración. Pero el camino a recorrer no será el de imponer, sino que por el contrario nuestra tarea tendrá como base el respeto por lo diferente.