Fundamentos de la
Ley 10672
El
presente proyecto tiene como finalidad declarar como monumento histórico
provincial, a
Sus antecedentes históricos se remontan a la época colonial, en efecto, debido a las inundaciones y temporales que afectaban las zonas aledañas, el presbítero Dr. D. Manuel de San Ginés, invita a los habitantes de las zonas bajas a instalarse en Punta Gorda, actual San Fernando.
El mismo promueve el traslado, con su ejemplo; allí construye su rancho y de su peculio levanta una capilla dedicada a Nuestra Señora de Aranzazu en el año 1802. La población de sólo doce familias se acrecentó después del temporal del 5 y 6 de junio de 1805.
El 2 de febrero de 1806, el
Virrey Rafael de Sobremonte, coloca la piedra angular de la primera iglesia
parroquial de Nuestra Señora de Aranzazu, inaugurada en 1813, dándole a Punta
Gorda la denominación de San Fernando de
De lo que resulta, que la fundación de la iglesia fue el factor determinante de la fundación del actual San Fernando.
En el año 1812, una compañía del Regimiento de Granaderos a Caballo, se aloja provisoriamente en la iglesia en construcción, el General San Martín prepara, arenga y adiestra al glorioso regimiento, antes de partir a San Lorenzo en la plaza frente a la iglesia, durante los casi tres meses que permanece en San Fernando.
En el cementerio de la primera iglesia, el 7 de octubre de 1815, el presbítero San Ginés, sepulta al prócer de mayo y patriota don Hipólito Vieytes.
El aumento de la población, determinó la necesidad de una iglesia de mayores dimensiones que la original. Se empezó a construir en 1870, y con gran esfuerzo se terminó completamente en el año 1882, el hermoso templo actual. Cuyo estilo ha sido considerado bizantino.
La riqueza arquitectónica del edificio y su antigüedad, justifican la presente iniciativa, a efectos de preservar para las futuras generaciones del partido y de la provincia, su integridad física. Pero más allá de dichos aspectos es necesario remarcar que lo relevante es que este templo en particular ha sido el ámbito donde sucesivas generaciones se han formado en los valores espirituales de la fe cristiana y por nuestra historia como un factor esencial en la construcción de la unidad nacional, empeño seguido por los legítimos representantes del pueblo que aspiramos a una sociedad democrática, plural y trascendente.