Fundamentos de la Ley 12530

 

 

            El cuerpo normativo en materia ambiental de la provincia de Buenos Aires ha atravesado una etapa de ordenamiento que ahora deberá avanzar hacia la instrumentación de nuevas regulaciones, que instrumenten políticas acordes con principios que permitan compatibilizar el crecimiento productivo, con la calidad de vida de la población.

            Uno de los requisitos necesarios para el mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad es el crecimiento productivo local; el desarrollo de la actividad industrial complementa necesariamente la potencialidad productiva de la actividad primaria, aunque la calidad de vida también depende del mantenimiento de condiciones ambientales adecuadas para su desarrollo. El crecimiento incontrolado de la actividad industrial afecta en forma creciente estas condiciones, la disminución de la calidad del aire es una de las principales preocupaciones de quienes ejecutan políticas ambientales en todas las jurisdicciones, ya que ésta puede afectar la salud de la población circundante.

            La preservación de la calidad adecuada del aire no está asegurada con el cumplimiento de normas que fijan los niveles guías de emisiones para cada uno de los conductos de la actividad industrial. Para los sectores de alta concentración industrial, estos niveles de emisión no aseguran que la sumatoria de todas las emisiones sean compatibles con una calidad de aire ambiental adecuado.

            El reconocimiento de esta situación está plasmado en las propias normativas, al admitir las limitaciones que éstas tienen para dar respuestas a una problemática compleja y dinámica, que se manifiesta en forma particularizada en función de las características ambientales, sociales y económicas de cada región. Este principio está implícitamente considerado en la Ley Integral del Medio Ambiente 11.723, en el Capítulo III que define los instrumentos de la política ambiental en sus artículos 7 y 8, reconociendo la necesidad de su compatibilización.

            En este sentido, la determinación de parámetros y niveles guía de calidad ambiental de los cuerpos receptores, debe garantizar las condiciones necesarias que aseguren la calidad de vida de la población y la perdurabilidad de los recursos naturales. En las áreas de mayor concentración industrial se deben definir estos criterios en función de las características locales del cuerpo receptor, tal como lo establece el artículo 50, Capítulo III, De la atmósfera, de la Ley 11.723. Asimismo en dicho capítulo se establece la necesidad de coordinar con los municipios la instalación de equipos de control adecuados según las características de la zona.

            La ciudad de Bahía Blanca ha consolidado desde la década del ’70 el desarrollo de un área industrial, cuyas actividades preponderantes son la industria petroquímica, refinería, de petróleo y agroindustria. Este sector ha recibido en los últimos años el aporte de importantes inversiones, que en algunos rubros a duplicado su potencialidad productiva y se han establecido nuevos emprendimientos como una maltería y una industria de fertilizantes químicos.

            En forma paralela al crecimiento de la actividad industrial, la población ha incorporado la problemática ambiental en sus reclamos permanentes: la compatibilización del crecimiento económico y productivo, preservando las condiciones ambientales necesarias en un área industrial de alta concentración de emisiones a la atmósfera. Para avanzar en este camino se requiere implementar un programa especial (piloto) para el monitoreo, control y optimización de la calidad de aire ambiental que en forma gradual permita ajustar las condiciones técnicas de emisión en relación a la calidad real del aire del área de influencia. Este programa permitirá construir un inventario de emisiones en base al cual se podrá tener información para elaborar un pronóstico de inmisión real del área.

            El establecimiento de programas de monitoreo integral en el área redundaría en:

 

-                                 Proteger la salud de la población de la zona de influencia.

 

-                                 Obtener información precisa sobre emisiones de los distintos generadores para establecer mecanismos correctores rápidos y adecuados.

 

-                                 Acceder a información necesaria que posibilite anticipar situaciones de riesgo para consolidar una política ambiental integral del área de carácter preventivo.

 

-                                 Mantener condiciones ambientales que optimicen la preservación de condiciones futuras para nuevos emprendimientos productivos.

 

La necesidad de complementar la norma general con esta propuesta particularizada para el área industrial de Bahía Blanca surge de:

 

-                                 Los reiterados reclamos de los habitantes de Ingeniero White y otros barrios cercanos.

 

-                                 De las limitaciones de los mecanismos de control individuales y periódicos por medio de muestreos esporádicos en las chimeneas, que excluyen de los mismos los episodios de emisión por fallas en los procesos.

 

-                                 Ser un área de gran complejidad debido a la cantidad y dimensión de las actividades que se realizan, demandando un esfuerzo particularizado de compatibilización de las mismas con el mantenimiento de las condiciones para el desarrollo de la vida en los sectores urbanizados ya existentes.

 

Las actuales normas que hacen referencia solo a niveles de emisión, no son suficientes para asegurar el mantenimiento de la calidad del aire y deben complementarse con controles y monitoreos locales. Para avanzar en este sentido es necesario establecer mecanismos compartidos entre la Secretaría de Política Ambiental y el municipio que coordinen una experiencia particularizada de control de emisiones, para lo cual creemos que este programa propone un camino novedoso y eficiente.

Un sistema integral de las características que se plantea requiere la conformación de un espacio para la concertación y evaluación de los programas e instrumentos, adecuación tecnológica y procedimientos que se establecerán con el fin de cumplir con el objetivo de la presente ley, en el que estén presentes todos los interesados e involucrados en el tema. Es con este objeto que se propone la conformación de un comité de control y monitoreo del aire con representaciones interinstitucionales que le dé transparencia a las distintas etapas, a fin de alcanzar el objetivo primordial: una verdadera compatibilización entre el crecimiento productivo y la calidad de la vida de la comunidad.