|
Fundamentos de la Ley 11237
Actualmente, la humanidad enfrenta un sinnúmero de problemas; dos de ellos, la contaminación ambiental y el mal manejo de los recursos naturales renovables y no renovables de este planeta, van a ser decisiones para el futuro de las próximas generaciones. Ecosistemas acuáticos, terrestres y la atmósfera se ven hoy “bombardeados” constantemente por un sin fin de productos químicos, que los alteran, produciendo en algunos casos modificaciones ambientales muy difíciles de reparar o reversibles, que ponen en peligro todas las formas de vida incluido el hombre. Estudios recientes, indican que el ritmo de extinción actual de la forma de vida del planeta ronda las diez mil especies por año. En vista de ello estamos presenciando lo que quizá es el empobrecimiento de la diversidad de la vida del planeta más vertiginoso de todos los tiempos. La mayor proporción de estas extinciones ocurre por destrucción del hábitat. Bosques y selvas están en peligro de extinción desapareciendo alrededor de 100.000 km2 de selvas tropicales cada año. Teniendo en cuenta que estos ambientes cubren el 16 % de la superficie de la tierra y albergan más de la mitad de todas las especies de animales y vegetales, no es muy difícil darse cuenta, que estamos destruyendo el patrimonio genético de este planeta sin llegar a conocerlo en su totalidad. Hierbas de las que se podrían obtener nuevos medicamentos o alimentos, se extinguen sin ser conocidas o estudiadas. Ya se han extinguido varias especies de aves y mamíferos, muchas otras están en peligro de desaparición; y de no hacerse algo, tal vez le llegue el turno a la especie humana. Es una ironía del mundo actual, que los países que
poseen la mayor diversidad de flora y fauna, son aquellos que se encuentran
en las peores condiciones de protegerlas. Países en vías de desarrollo con
economías severamente empobrecidas como Justamente, la falta de programas que contemplen medidas eficaces de manejo de los recursos naturales renovables, llevan a su depredación descontrolada y agotamiento, perdiéndose de esta manera una fuente de riqueza que podría quedar para las próximas generaciones, de ser bien explotados. Ante este panorama, la pregunta es: ¿Cómo se revierte esta situación? Sólo a través de la educación se va a lograr un cambio de actitud de parte de la gente, ya que únicamente conociendo la naturaleza y los elementos que la componen, sus interrelaciones, comportamiento y diversidad, se puede tener un trato más racional y respetuoso del ambiente. No se puede respetar, querer, manejar y usufructuar bien lo que no se conoce. Ante este panorama, la pregunta es: ¿Cómo se revierte esta situación? Sólo a través de la educación se va a lograr un cambio de actitud de parte de la gente, ya que únicamente conociendo la naturaleza y los elementos que la componen, sus interrelaciones, comportamientos y diversidad, se puede tener un trato más racional y respetuoso del ambiente. No se puede respetar, querer, manejar y usufructuar bien lo que no se conoce. Existen seis razones básicas para conservar la flora y la fauna del planeta: RAZONES ECOLOGICAS: La naturaleza es un complejo ecosistema en el que todo está interrelacionado: el clima, la temperatura, el régimen de lluvias, la composición de los gases de la atmósfera, la composición de los suelos, todos están afectados de alguna u otra forma por la totalidad de los seres vivientes. Poner en peligro este sistema implica poner en peligro nuestras propias vidas. El efecto invernadero, el agujero de ozono, la contaminación de las napas freáticas, la contaminación radiactiva, los derrames de petróleo, cuyo caso más grave ha sido la catástrofe del Golfo Pérsico sin tan solo algunos ejemplos de la ruptura de estos ecosistemas ocasionados por el hombre.
RAZONES ECONÓMICAS:
La naturaleza brinda grandes beneficios económicos. Animales y vegetales que maneja el hombre, sin la fuente que alimenta gran parte de la economía mundial. Por ejemplo, alrededor del 50% de los productos medicinales provienen de fuentes especialmente vegetales, principalmente selváticas. Las selvas amazónicas de Sudamérica, son de las más ricas del mundo por su diversidad vegetal. Sólo se han estudiado alrededor del 10% de sus especies. Sería insensato que se destruyera este extraordinario banco genético vegetal sin que los científicos puedan evaluar antes su riqueza potencial total. Hoy en día el turismo, orientado hacia la naturaleza potencial total. Hoy en día el turismo, orientado hacia la naturaleza genera importantes fuentes de divisas en muchos lugares del planeta. En la medida que vayan desapareciendo los espacios naturales y la diversidad de la vida en el planeta, estos recursos serán cada vez más valiosos. Un ejemplo de esta actividad turística en Por falta de información, el grueso de la población argentina no conoce la riqueza ictícola de nuestros mares del sur y su potencial económico real. De existir esta información, el mismo pueblo presionaría a los gobiernos de turno, obligándolos a tener una política pesquera moderna y acorde a nuestras necesidades. Aunque parezca mentira, si Argentina tuviera los medios para explotar debidamente toda la riqueza de nuestros mares del sur, o cobrara lo que corresponde en concepto de regalías pesqueras a los buques de otros países tan solo con eso en pocos años pagaríamos gran parte de nuestra deuda externa y en el largo plazo la podríamos saldar totalmente. Lamentablemente por ignorancia y falta de proyectos realistas al respecto, actualmente la mayor parte de esas riquezas están siendo saqueadas por buques factorías de países más desarrollados dejándonos así sin parte de nuestro patrimonio nacional, con el agravante de que contaminen nuestras aguas al arrojar al mar la mayor parte de las especies pescadas, solo procesando las de más alto valor comercial. Gran parte de nuestra economía maderera, está basadas
en las materias primas que nos brindan nuestros bosques y selvas. Los mismos
no van a poder ser usufructuados por las próximas generaciones porque no se
ha planificado una política de reforestación acorde al ritmo de desmonte. En
unas décadas más, si no se revierte esta situación nos quedaremos sin
reservas forestales en
RAZONES DE APROVECHAMIENTO FUTURO.
La destrucción de un sistema ecológico, o la extensión de una especie son irreversibles. Una vez que esto sucede se pierden las oportunidades futuras de aprovechamiento con nuevas tecnologías. En los países desarrollados existen leyes muy severas que castigan el tráfico y comercio ilegal de flora y fauna. No sucede lo mismo en los países del tercer mundo, donde no existen controles adecuados. Estos exportan todas estas riquezas a valores ridículos que luego se convierten en miles de dólares en los mercados estadounidenses, europeos y japonés, sumando globalmente, miles de millones de dólares anuales, a tal punto, que el tráfico de pieles, fauna viva, carne, marfil y otros derivados es uno de los comercios mundiales más poderosos, casi comparable con el tráfico de armas y de drogas.
RAZONES ÉTICAS:
Todos los seres del planeta tienen derecho a la vida. Este derecho se halla muchas veces enfrentado con las necesidades del hombre en una lucha desigual por la supervivencia; sin embargo, existe una obligación moral de no destruir, por mero afán de destruir la vida bajo cualquiera de sus formas. Un ejemplo de esto fue la extinción de la cotorra de La caza descontrolada de las ballenas, llevó al borde de la extinción a varias especies. Actualmente, la ética y el sentido común se han hecho sentir prohibiéndose internacionalmente su captura.
RAZONES ESTÉTICAS:
No sólo de pan vive el hombre. Al igual que la música y el arte, la naturaleza alimenta el espíritu de las personas y debe ser guardada como herencia cultural para las próximas generaciones. Un ejemplo de ello en nuestro país son las maravillosas Cataratas del Iguazú del Parque Nacional homónimo, que con su entorno de flora y fauna dejan deslumbrados a miles de turistas nacionales e internacionales.
RAZONES POLÍTICAS:
Un país sin un proyecto político que contemple entre otros, un plan de educación que privilegie la tecnología, ciencia y la investigación, difícilmente va a poder integrarse entre los países de punta en el siglo XXI. Los gobernantes y los pueblos que le resten importancia al tema desconocen la magnitud de la transformación que esta en pie, engañándose a sí mismo y a su descendencia. Tal vez no se note en el corto plazo, pero en el mediano y largo plazo, la educación es uno de los principales pilares que hacen fuerte e independiente a un pueblo. Un ejemplo de ello son Japón y Alemania, que son uno de los países que más científicos tienen contratados, y por lo tanto los niveles tecnológicos y científicos más altos. Como consecuencia, sus economías son sumamente estables y poderosas. En caso de Debe existir una complementación entre el Estado y el resto de la comunidad científica. Además los resultados de las investigaciones, deben ser volcados al pueblo. ¿Pero cómo lograr esto, en un país donde los
presupuestos para la educación e investigación son cada vez más limitados?,
¿No será esto, parte de un plan digitado internacionalmente, para que nuestro
país sea cada vez más subdesarrollado, dependiente y solo exportador de
materias primas? Las guías de campo para la identificación de la fauna, son uno de los instrumentos más eficaces con que cuentan los científicos para revertir esta situación. Las guías de campo, para identificar las aves particularmente, parecen ser las más eficaces. Del conjunto de los seres vivos de la naturaleza, las aves son probablemente, el grupo más susceptible de despertar el interés estético e intelectual del hombre, por su variedad, colorido y mayor facilidad de observación, pues se encuentra en todo tipo de ambientes, desde los polos hasta los trópicos. Para que exista tal interés estético e intelectual es indispensable que el público disponga de bibliografía que le permita identificar a las especies. Las guías de campo, para identificar las aves particularmente, parecen ser las más eficaces. Del conjunto de los seres vivos de la naturaleza, las aves son probablemente, el grupo más susceptible de despertar el interés estético e intelectual del hombre, por su variedad, colorido y mayor facilidad de observación, pues se encuentra en todo tipo de ambiente, desde los polos hasta los trópicos. Para que exista tal interés estético e intelectual es indispensable que el público disponga de bibliografía que le permita identificar a las especies. Las guías de campo son las publicaciones más compactas, concretas y prácticas para tal efecto. Está demostrado que estas obras en Estado Unidos e Europa han influido sobre la población creando una mentalidad conservacionista. La gente a través de la observación de las aves, empezó a prestar atención al resto de la naturaleza, a comprenderla, respetarla, y por consiguiente respetar los abusos que con ella se cometen. Hoy en día en todo el mundo son millones las personas que forman parte del movimiento ecologista, que se iniciaron observando aves; su accionar ha sido fundamental en el momento de tomar grandes decisiones en el manejo de la naturaleza. Desgraciadamente, en Argentina y América del Sur, estos grupos son muy reducidos y no existe una conciencia conservacionista desarrollada en la población por falta de información y educación, lo que señala la urgente necesidad de paliar este déficit. Por otra parte, el otorgar a los habitantes de Sudamérica la oportunidad de disfrutar más plenamente la naturaleza sería una importante contribución al desarrollo de su cultura, contribución comparable al estímulo de las artes o del conocimiento de las mismas. La obra a la que se refiere esta propuesta es de envergadura significativa puesto que será la única en la actualidad que muestra con ilustraciones del máximo nivel todas las especies sudamericanas (excluidos los passeriformes, que serán objeto de un futuro volumen), permitiendo apreciar inclusive las variaciones geográficas y disponer de una óptica continental sobre esta avifauna, que supera en diversidad a la de todos los otros continentes. Además, una vez publicada se va a convertir en un instrumento más, que contribuirá a la ansiada integración de los países de la región, en un futuro Mercado Común Sudamericano.
|