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Fundamentos
de El crecimiento de Bahía Blanca hacia fines del siglo pasado, motivado principalmente por la llegada de las empresas ferroviarias, las obras de los puertos, la radicación de numerosas firmas comerciales y el aumento de la población, principalmente inmigrantes, generó una actividad social significativa y trascendente para la ciudad. El
primero de marzo de 1906 se firmó un acta por la que centenar de personas
reunidas en el Salón de Un tres de noviembre de 1910, la “Sociedad Constructora del Club Argentino” creada para emprender la construcción definitiva de la sede, presidida en aquel entonces por Dn. Ramón Olaciregui, dispuso la construcción de su propio edificio –alquilaba hasta su inauguración la planta alta de la esquina de San Martín y Belgrano-, en el solar fundacional de la ciudad, la esquina de Avenida Colón y Vicente López. La obra fue encargada a Alberto Coni Molina, uno de los arquitectos más destacados de su época, y su construcción se llevó a cabo en dos etapas. La primera de ellas concluyó en 1912 y una etapa posterior, en la que participa la empresa Cabré, realizó la ampliación sobre la calle Colón. Sus salones fueron escenario de importantes reuniones como las propiciadas al presidente de los Estados Unidos Teodoro Roosevelt, al mandatario argentino Marcelo T. De Alvear, al teniente general Richieri y al gobernador de la provincia de Buenos Aires Valentín Vergara, por citar a algunos de los más notorios. Su
ubicación es por demás significativa. Se encuentra en el Centro Histórico, en
parte, en parte del solar que ocupó El edificio es una de las mejores realizaciones con que cuenta la ciudad, siendo la más acabada expresión del academismo francés en Bahía Blanca. Recuerdo memorable de los típicos hoteles parisinos del siglo XVII, donde se produce la fusión de los conceptos clasicistas italianos con las fuertes tradiciones medievales francesas. Típicas de estilo último son las techadumbres de fuerte pendiente, la profusión de lucarnas en ellas y las agujas coronando los techos y las cúpulas. La severidad del ritmo clásico y la multiplicidad de sus elementos se leen por doquier, frontis, ménsulas, cornisas, guirnaldas y medallones se desarrollan en todos los niveles, tanto en su exterior como en su interior. La esquina toma una gran importancia rematándose con una esbelta cúpula que alberga la nominación de la institución. Es importante mencionar que el Club Argentino forma parte de varios de los circuitos turísticos organizados por la comuna, muchos de ellos con visita a su interior en donde se puede acceder a sus distintas plantas y sus diversos salones y admirar un mobiliario de principios de siglo tan magnífico como su estructura edilicia. Esperando que lo anteriormente expuesto junto a los antecedentes que se adjuntan como anexo a los presentes fundamentos, ilustren a los miembros de esta Honorable Legislatura bonaerense de la importancia que reviste este y su mobiliario para la historia de la ciudad de Bahía Blanca y por supuesto para el patrimonio cultural de nuestra provincia, solicito se nos acompañe con el voto favorable a su sanción. |