Fundamentos de la Ley 13628

 

 

 

            Alejadas de donde terminaba de conformarse el pueblo, y más allá de las vías del ferrocarril se levantaron la iglesia y la escuela primaria de Nuestra Señora de la Piedad, a cargo de los Salesianos de Don Bosco.

            Su construcción fue posible gracias a las donaciones efectuadas por Doña María Isidoro Burañez y su esposo Don Luís D´Abreu, quien estaba estrechamente vinculado con la creación del ferrocarril Bahía Blanca Noroeste, y se cree que es posible que haya querido instalar ese importante centro educativo y religioso con la intención de equipar la zona próxima a dicha empresa, constituyendo así un sector de arraigo para sus trabajadores.

            La piedra fundamental de los citados edificios fue colocada el 25 de enero de 1891. Las obras se construyeron según planos del ingeniero Salvá y su inauguración tuvo lugar el 15 de abril de 1894, oportunidad en que se realizó una emotiva ceremonia a la cual asistieron diversas personalidades, entre las que se encontraban el entonces presidente de la Nación, Don Luís Sáenz Peña y su esposa Doña Cipriana Líate de Sáenz Peña, quienes donaron el cáliz de oro que se emplea en los oficios de los generales Luís María Campos y Nicolás Levalle; los arzobispos de Buenos Aires monseñor Aneyros y monseñor Espinoza; y el superior de los salesianos, Santiago Costamagna.

            El objetivo educativo que perseguían los padres salesianos fue la creación de la escuela de artes y oficios. Este deseo puede cristalizarse cuando se abrió la escuela de carpintería, posteriormente en 1.914 hizo lo propio la escuela de zapatería y más tarde la de artes gráficas. Este fue el primer instituto de formación técnica con que contó el ámbito educativo bahiense, incorporándose en 1965 la enseñanza técnica oficial.

            La iglesia de la Piedad fue por entonces y hasta bastante tiempo después la obra religiosa de mayor envergadura. Presenta una alta torre sobre el cuerpo central, donde se encuentra el acceso, enmarcado por dos columnas corintias y rematado por pequeño frontis.

            Una de las características más importantes de la fachada era la policromía de materiales, dada por el blanco del revoque utilizado en los elementos clásicos, el rojizo del ladrillo y el gris de la pizarra, como coronamiento de la torre.

            De esta manera se expresaba el orden estructural marcado por el entablamento, las columnas y las pilastras, diferenciándolo del muro en sí.

            Interiormente se resolvía con un profundo prebiterio abovedado que se continuaba en la nave. Trabajos de símil mármol cubrían las bases de la pilastra, el arco triunfal y algunos otros detalles. A la izquierda un púlpito de madera llamaba la atención por estar ubicado bastante lejos del altar. Cuadros, estatuas y una gran lámpara daban realce al conjunto que tenía su culminación en el gran lienzo de La Piedad. Hoy las intervenciones con nuevos materiales han hecho perder mucho de aquel esplendor, especialmente con la concreción de un chato cielorraso plástico que altera en forma tajante su antigua especialidad.

            La fachada se conserva en buen estado pero un manto blanco la cubrió totalmente, no pudiendo apreciarse hoy el juego cromático de materiales.

            Para que este tipo de hechos no sigan ocurriendo, siendo que la iglesia de La Piedad es hoy uno de los pocos edificios del Siglo XIX existentes en la ciudad, y que es una pieza clave del reservorio arquitectónico y testimonio de la historia de la ciudad de Bahía Blanca, es que se cree necesario incorporar este edificio al patrimonio de los bonaerenses y darle así la protección y el reconocimiento que se merece.

            Es por todo lo mencionado que se solicita a los señores legisladores que voten favorablemente el presente proyecto.