FUNDAMENTOS DE LA LEY 14544
El país, como todos conocemos, atravesó una etapa histórica de profunda oscuridad, en la que el Estado ha sido el perpetrador de las más absurdas y crueles violaciones a los Derechos Humanos del Pueblo argentino.
En ese período histórico, que se extendió entre el 24 de marzo de 1.976 y el 10 de diciembre de 1.983, muchos compatriotas han perdido sus vidas, muchos han padecido las peores vejaciones, otros han sufrido apropiaciones indebidas de niños, familias destruidas en manos de sujetos que arrogándose la representación del pueblo y en ejercicio de las instituciones que debían honrar, ejercieron la represión más violenta e injustificada que ha sufrido nuestro país en la historia más cercana.
Desarrollar esos datos históricos no constituye el objetivo de este proyecto, toda vez que el pueblo argentino conoce la verdad, ha tomado plena conciencia de los males padecidos en ese tiempo y se encuentra, desde el año 2003, en un período de reconstrucción de la verdad y de obtención de justicia, proceso iniciado por el entonces presidente de la Nación Dr. Néstor Carlos Kirchner y proseguido con firme convicción por nuestra actual presidenta de la Nación Dra. Cristina Fernández de Kirchner.
En este sentido, solo basta recordar el primer discurso que pronunciara el presidente Néstor Kirchner, ante la Asamblea Legislativa del 25 de mayo del año 2003, con motivo de la asunción presidencial, y que constituyera una síntesis prodigiosa de la gestión que se emprendería a partir de allí.
Para ello, resulta oportuno reproducir algunas frases del discurso mencionado, que aportan fundamentos al presente proyecto.
El presidente Néstor Kirchner expresaba…“Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias; me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a las que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada”… “No creo en el axioma de que cuando se gobierna se cambia convicción por pragmatismo. Eso constituye en verdad un ejercicio de hipocresía y cinismo. Soñé toda mi vida que éste, nuestro país, se podía cambiar para bien. Llegamos sin rencores, pero con memoria. Memoria no solo de los errores y horrores del otro, sino también es memoria sobre nuestras propias equivocaciones. Memoria
sin rencor que es aprendizaje político balance histórico y desafío actual de gestión” …” vengo a proponer un sueño que es la reconstrucción de la verdad y la justicia” …
Asimismo, en el primer discurso que pronunciara en su carácter de presidente de la Nación Argentina, ante la ONU el 25 de septiembre del año 2.003 expresó:
“En materia de Derechos Humanos, luego de más de dos décadas de vigencia de la democracia en la Argentina, vivimos desde 2.003 un verdadero cambio de paradigma. Respondiendo a los mandatos de la sociedad en su conjunto, los tres poderes del Estado han adoptado en sus respectivos ámbitos decisiones coincidentes que van en contra de la impunidad, preservando la memoria, la verdad, la justicia y procurando la reparación.
La anulación por el Congreso de las leyes que consagraban la impunidad de los crímenes del terrorismo de Estado, la declaración de su inconstitucionalidad y la de los indultos por los tribunales de nuestro país y la reapertura de más de mil causas judiciales por crímenes de lesa humanidad, algunas de las cuales han concluido condenando a los responsables, son hitos de ese cambio.
Nuestra convicción es que la democracia se fortalece cuando simultáneamente se combate la impunidad y se promueve la vigencia plena del estado de derecho, sin revanchismo alguno.
Es desde esa experiencia que, desde el inicio de la reforma del sistema de las Naciones Unidas, hemos dado un firme apoyo a la jerarquización de los Derechos Humanos, de manera de elevar institucionalmente su tratamiento a nivel que ya tienen los temas de desarrollo y mantenimiento de la paz y seguridad internacionales.
Este empeño nos llevó a la creación del Consejo de Derechos Humanos, en cuya gestación la Argentina participó activamente.
Los primeros pasos de este organismo han sido positivos, habiendo aprobado el texto de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, instrumento de gran significación para nuestro país, por haber tipificado un crimen contra la humanidad que la Argentina sufrió masivamente en el pasado, con un altísimo costo para nuestra sociedad”.
A partir del comienzo de este nuevo proceso en la Argentina, llevado a cabo mediante un proyecto nacional y popular, se encararon todas las reformas necesarias para la búsqueda de la verdad y la justicia.
Se reconoció y apoyó con absoluta convicción la tarea realizada por las organizaciones de Derechos Humanos, como las Madres de Plaza de Mayo, las Abuelas de Plaza de Mayo, el CELS, entre otras.
Se encararon las reformas normativas necesarias para la construcción de la verdad y la obtención de justicia en los casos de violaciones de Derechos Humanos.Se reiniciaron los juicios por la Verdad y la Justicia. Se obtuvieron condenas ejemplares.Se recuperaron más de un centenar de nietos de desaparecidos.
Todo lo sucedido desde el 2.003 en la lucha por los Derechos Humanos, es absolutamente conocido y valorado por toda la comunidad nacional e internacional.
En particular con relación a los objetivos del presente proyecto, debemos hacer nuestros los argumentos expresados por diversas organizaciones de Derechos Humanos, entre ellas el CELS cuando ha expresado en documentos que… “Durante la dictadura militar, los mandatos castrenses decidieron la adopción de un sistema represivo clandestino. Su base de acción fue ocultar la verdad. Este ocultamiento aún hoy es uno de los sustentos de la impunidad y de los obstáculos para la justicia. Aún persiste la negativa de adoptar información que contribuya a esclarecer los crímenes tanto como los intentos por imponer el olvido como política de Estado.
Es por ello que los archivos estatales y privados que documentan las violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura son una fuente primordial para la búsqueda de verdad, la construcción de la memoria y el logro de justicia.
En la búsqueda de la verdad, estos documentos alientan la tarea de reconstruir la historia del pasado reciente. En una sociedad en la que se ocultaron los crímenes, su método y los responsables, los archivos se convierten en una base incontrastable para la construcción social de la verdad.
En pos de la memoria y la transmisión de la experiencia a las generaciones futuras, los documentos tienen un innegable valor histórico como patrimonio cultural de la sociedad.
Para la promoción de la justicia, dicha información podría arrojar luz acerca de los hechos concretos a la vez que podría contribuir a las investigaciones judiciales.
Para llevar adelante la recuperación de estos archivos, el acceso a la información pública es una herramienta fundamental. Acceder y dar a publicidad esta información puede ser un ejemplo de transparencia y acceso público a documentación gubernamental sobre todos temas relacionados con la garantía de los Derechos Humanos.
En el ámbito internacional las desclasificaciones masivas de documentos gubernamentales referidos a violaciones a los Derechos Humanos han representado un gran avance para las investigaciones y el repudio internacional de los crímenes de lesa humanidad”.
En ese sentido, el presidente Néstor Carlos Kirchner y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner han dado infinidad de muestras de apertura de todas aquellas informaciones que sirvieran para la finalización del proceso de impunidad.
Los documentos mencionados en este proyecto, deben ser de público acceso y de conocimiento de toda la ciudadanía, sin dilaciones ni trabas burocráticas, ya que ese es el espíritu de la presente ley.
Por las razones expuestas solicito a los señores legisladores acompañen con su voto afirmativo este proyecto de ley.