Fundamentos de la

Ley 12205

 

El discurso liberal de los últimos treinta años en nuestro país estuvo dirigido a hacernos creer que el Estado es el principal responsable de todos nuestro males.

"Achicar el Estado para agrandar la Nación" configuró entonces el eje principal de los voceros de los grandes grupos de poder que lo manejaron en su exclusivo interés, en especial durante los oscuros años de la dictadura militar en los que la especulación financiera, la succión de los subsidios y recursos estatales y el endeudamiento fueron la clave de los "buenos negocios".

Si consideramos que por entonces las contrataciones presentaron casi un 50% del gasto de las empresas estatales, lógico es concluir que el Estado fue la fuente principal de los beneficios de la patria contratista que creció y se desarrolló a su amparo.

La difusión en estos días por el Banco Central de la República de las listas de sus deudores, ha permitido entre otras cosas, visualizar también la magnitud de la inmoral transferencia de quebrantos privados al conjunto de la sociedad, merced a la absorción de la cartera de morosos de bancos y entidades financieras por parte del Estado Nacional.

Esta situación condujo a un virtual quiebre del Estado que obliga a promover su reconversión en función de dotarlo de funcionalidad y eficiencia.

Pero en ese proceso, somos concientes que han de quedar excluidos quienes con su actitud privaron al Estado de recursos que podrían hoy destinarse a socorrer a los sectores mas castigados por la crisis socioeconómica.

Quienes se endeudaron maliciosamente confiados del salvataje estatal mal pueden participar de su reconstrucción. No en función afianzamiento democrático. Pudieron hacerlo en el marco de la ajuricidad institucional y la excepcionalidad política; hoy la vigencia plena de las instituciones debe levantarse como barrera de contención de cualquier intento de reiteración de tales conductas. El Poder Ejecutivo tiene la responsabilidad y las herramientas para hacerlo y este proyecto ponemos a consideración del H. Senado se encamina en esa dirección, por tal razón descontamos su apoyo a la presente iniciativa.