Fundamentos de la
Ley 10505
Ya
hace más de treinta años en muchos casos, y más de veinte en la mayoría, que el
barrio “
Alrededor de 120 familias se han asentado en la zona con la intención de vivir allí, y esto es fácilmente comprobable ya que han instalado sus viviendas y han tramitado provisión de servicios para el barrio tal como el servicio de electricidad y han realizado mejoras de importancia.
También con gran esfuerzo muchos de los ocupantes han abonado los impuestos y tasas que gravan distintos lotes.
Durante todo ese tiempo estas familias no sufrieron molestias en su posesión, sin embargo, ellos no son propietarios de los lotes. Y tienen la lógica aspiración de que les pertenezcan tanto para sí como para sus descendientes.
Como es imaginable se trata de personas de escasos recursos económicos no obstante ser trabajadores. Por ello necesitan que el Estado expropie los terrenos para luego adjudicarlos con un precio justo y con una financiación acorde a las posibilidades del grupo.
El objetivo del proyecto es permitir a estas familias el acceso a la propiedad de su vivienda. Sabemos que ello desempeña una importante función social en cuanto contribuye a la dignificación del hombre y a la protección de la familia, y promover estos es una función irrenunciable del Estado que se encuentra empeñado en la recuperación de una Nación que injusta y grandemente agredida en los años pasados en encuentra en grave peligro de digresión.
La inversión que debe hacer el gobierno en la expropiación sería recuperada, pero esto no es lo más importante. Lo realmente trascendente será el resultado que dará solución definitiva al problema de un importante grupo social.
No se intenta regalar nada ya que todos deberán realizar su sacrificio para obtener aquello que desean y a lo cual tienen derecho. Se intenta darles el apoyo imprescindible.
El tema de las expropiaciones ha generado en la mayoría de los casos no pocas controversias, y en otros, los objetivos perseguidos no fueron precisamente los del interés general.
Pero esta circunstancia no encuadra en ninguna de las posibilidades. Lejos de ello afrontamos con coraje la responsabilidad histórica de la presentación del proyecto, en el convencimiento que no habrá escollos a los que debamos enfrentar, que no podamos vencer, principalmente en este caso en que está en juego el futuro de tantas familias.
Y especialmente, anhelamos fervientemente que el Estado provincial comparta la alta responsabilidad de concurrir a la solución de este problema a través de una acción solidaria que se traduzca en realidades.
El Justicialismo no duda que el espíritu que anima la iniciativa será compartido por los señores legisladores, consolidando a través de la labor legislativa uno de los preciados valores que debe reinar en el país: la justicia social.