FUNDAMENTOS DE LA LEY 14397

El puente ferroviario, cuenta con 7 puentes de hierro, 6 estilo jaula y uno abierto, los cuales en su conjunto abarcan una superficie de 266 metros de largo, formando parte el mismo del ferrocarril Rosario-Puerto Belgrano, el cual ha contribuido en gran medida al crecimiento y desarrollo de sudoeste bonaerense.

El ramal antes nombrado fue concedido a una empresa de capitales franceses que operó una línea de trocha ancha (1.676 m) de vía simple entre las ciudades de Rosario y Puerto Belgrano que se encuentra lindante a la ciudad de Punta Alta.

La concesión original para la construcción de este ferrocarril, fue otorgada al Sr. Diego de Alvear con la Ley 4.279 del 14 de diciembre de 1903, y luego transferida a la Sociedad Anónima Compañía del Ferrocarril Rosario a Puerto Belgrano, de capitales franceses, en diciembre de 1906 y su construcción se realizó entre los años 1906 y 1910.

Dicho ramal, se encargó de enlazar las ciudades de Rosario y Punta Alta, con diversos fines como eran, servir de salida al mar de toda la zona de influencia francesa en torno a Rosario, aprovechando las ventajas que los estudios técnicos asignaban a Puerto Belgrano por sobre otras áreas como las de la Bahía. Asimismo, fue un muy buen medio de transporte para las personas que ingresaban a la Base Naval Puerto Belgrano, desde el norte del país.

El ferrocarril, sirvió como basamento para la creación de una inmensidad de pueblos que se fueron forjando alrededor de las distintas estaciones que se iban construyendo y único transporte para gran cantidad de personas que vivían en la zona rural (con el ferrocarril transportaban sus mercaderías, viajaban, se informaban, etc.).

Es de suma importancia para la Provincia valorar las obras arquitectónicas que se encuentran situadas en su interior, así como mantener el estado de conservación de éstas y contribuir a la difusión de las mismas.

De esta manera estaríamos preservando parte importante de nuestra historia, principalmente en cuanto al ferrocarril, tan caro a los sentimientos de una gran parte de la población que vivió la época de esplendor de un servicio ferroviario que tiene hoy, alrededor de 100 años de vida, ya que el 17 de diciembre de 1910 se produjo la llegada del primer tren a la estación Almirante Solier, situada en la ciudad de Punta Alta.

Teniendo en cuenta que el mismo se encuentra hoy en día en muy buen estado de conservación, pero es necesario que sea protegido y mantenido, corresponde, en consecuencia, implementar los medios tendientes para su conservación.

Por lo brevemente expuesto solicito a los señores Legisladores que acompañen con su voto la presente iniciativa.