Fundamentos de la Ley 12647

 

 

            En 1880 se instalaba en el predio que hoy propongo sea declarado monumento histórico, la Escuadrilla del Río Negro, creada por la Ley Nacional del 20 de agosto de 1867 con la finalidad de auxiliar a los ejércitos en marcha hacia el triángulo neuquino y con el objetivo de asegurar en aquellos extensos y riquísimos territorios, la soberanía nacional, y más tarde, para fomentar el poblamiento de los valles rionegrinos.

            El Teniente Coronel Martín Rivadavia, Jefe de la Escuadrilla del Río Negro, en representación del gobierno nacional, tramita y obtiene, ante el presidente de la Corporación Municipal de Patagones, los terrenos para la construcción de un varadero, talleres, depósitos y otras dependencias.

            Cumplida su obra, la escuadrilla se levantó en 1911 por lo que pasó a ocupar sus instalaciones la Subprefectura Patagones, única institución de carácter nacional que desde su creación ha permanecido en dicha ciudad.

            En el año 1924 se instala en ese mismo lugar una dependencia del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación, la cual tuvo a su cargo reiniciar la navegación del río transportando cargas y pasajeros para las poblaciones ribereñas hasta la confluencia de los ríos Limay y Neuquen. En 1953 dicha delegación del M.O.S.P. se retiró de Carmen de Patagones entregando las instalaciones que ocupaba a la Subprefectura, la que desde ese momento ejerció jurisdicción sobre la totalidad del área.

            Es decir que, en ese pequeño espacio geográfico, tres organismos nacionales desarrollaron una acción firme y responsable a favor del prestigio del puerto maragato, el más austral de la provincia de Buenos Aires.

            La construcción del edificio data de principios de siglo, y cuenta por sí misma de su pasado marinero en la madera y los materiales reciclados que la componen.

            Los hechos desarrollados en ese espacio son de tan relevante y significativa importancia en la historia nacional, y particularmente, en el pasado de Carmen de Patagones, que el mismo merece ser preservado del deterioro que produce el tiempo, de las modificaciones estructurales sin asesoramiento técnico y del avance irreverente del progreso.

            Las embarcaciones, dos barcazas o chatas a motor, varadas en la zona de playa, que formaron parte de la famosa flotilla del Río Negro, están en condiciones de ser recuperadas y ser conservadas como testimonio de una navegación que prestó un servicio de suma importancia para el desarrollo económico de la zona y verdaderas reliquias del pasado portuario de Patagones.

            Considero que no debemos permitir que estos bienes históricos se pierdan. Poco hemos conservado de otros buques, y vale el ejemplo de los que prestaron servicios a Corrientes, Formosa y Asunción, cuya última nave se hundió abandonada en el Riachuelo y finalmente fue extraída y vendida como chatarra.

            Por todo lo expuesto, solicito a los señores legisladores me acompañen con su voto favorable en el tratamiento de esta importante iniciativa.