Fundamentos de la

 Ley 11994

 

            Las argumentaciones se desvanecen ante la evidencia de los hechos productivos, de los actos solidarios que permiten descubrir y alimentar la esencia espiritual del hombre. Esta afirmación, aplicable a la protección de los derechos del niño, toma mayor importancia en cuanto estamos hablando de hombres potenciales que tienen derecho a la vida, aun nombre, a disfrutar plenamente de las libertades, a la protección física y psíquica contra los abusos, a recibir atención médica y educación permanente.

            El Hogar Madre Tres Veces Admirables alberga alrededor de 80 chicos de la calle, cuyas edades oscilan entre los 6 meses y 22 años de edad. La encomiable labor de los responsables del hogar queda demostrada a través del fomento educacional, asistencial, emprendimientos productivos consistentes en chacras-quinta y una planta de lavado y procesado de verduras que funciona en dependencias del hogar, se complementa con la inserción laboral ejemplificada en la apertura de un puesto de verduras en el Mercado Regional de La Plata y en próxima apertura de una imprenta que constituye una motivación más para los chicos.

            La asistencia económica del gobierno provincial para cubrir las necesidades del hogar, refuerza el objetivo de la presente iniciativa.

            Consultado el obispo brasileño Pedro Casáldaliga, sobre que hacía la Iglesia en concreto por los pobres, recordaba que primero hablamos de los pobres, después hablamos de los empobrecidos y ahora tenemos que hablar de marginales. La afirmación que formaba parte de un reportaje reproducido por el Diario Página 12 de Buenos Aires (edición 11-8-96 pág. 14) contenía un mensaje alentador sintetizado en estas palabras: “hay que construir de todos lados”.

            En tiempos en que el hombre está en guerra por el hambre, al decir de Don Federico Mayor Zaragoza, presidente de la UNESCO, “hay que conjugar mejor el verbo compartir”.

            La declamación por la igualdad de oportunidades, la causa por los desposeídos, la protección por los más débiles deber ser un hecho asumido por toda la sociedad en forma de compromiso y no de discurso. La existencia de la labor pastoral en favor de los desposeídos es también parte de la realidad democrática y es un paso para superar las desigualdades que afrontamos: Para reforzar este compromiso, nos permitimos tomar una brillante definición del francés Jacques Delors, recordándonos que “se olvida siempre que la democracia se funda en la virtud” (La Nación 20-10-94 pág 7). Y la virtud es expresión de entrega, de reclamos y lucha contra la injusticia, tratando de cortar las redes de impotencia.

            Al presentar su Plan Pastoral 1993-1994, para la Diócesis de Neuquén, el obispo de esa provincia, Don Jaime de Nevares, formulaba distintas apreciaciones y acentuaba: “para que América Latina, nuestro país, nuestra provincia sean capaces de convertir sus dolores en crecimiento hacia una sociedad verdaderamente participada y fraternal se necesitan hombres concientes de que Dios los llama a actuar en alianza con El. Hombre de corazón dócil, capaces de hacer suyos los caminos y el ritmo que la Providencia indique. Especialmente capaces de asumir su propio dolor y el de nuestro pueblo y convertirlo, con espíritu de resurrección, en exigencia de conversión personal, en fuente de solidaridad con todos los que comparten este sufrimiento y en desafío para la iniciativa y la imaginación creadora”.

            Por la obra de esta imaginación creadora que significa para la comunidad bonaerense, el Hogar María Tres Veces Admirable, es que proponemos a nuestros pares la aprobación de la presente propuesta de ley.