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Fundamentos de la Ley 12877
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La vinculación del maestro Antonio Berni con la comunidad de General Las Heras nace a fines de los setenta, cuando invitado por el artista local Esteban Semino, conoce su geografía y la calidez de su gente. Con el andar del tiempo se relaciona con el padre Hipólito Pordomingo, uno de los hombres fundamentales de la historia herense, propulsor de la enseñanza secundaria y superior en esa comunidad, quien le traslada un caro anhelo del pueblo: que el maestro le deje testimonio de su talento. Aceptado el desafío fue una decisión conjunta abordar el género bíblico. Y el 21 de abril de 1981 en la galería Velásquez se inaugura la exhibición de “La Crucifixión” y “El Apocalipsis”, que serían luego donados por Berni para su destino definitivo en la capilla del Instituto San Luis Gonzaga. Al decir de Rafael Squirru, son obras religiosas que vuelcan atención a los aspectos caídos y trágicos de la humana naturaleza. Si alguien nos muestra la tragedia, tratemos de recordar que no es con el fin de fomentarla, sino más bien para que evitemos caer en ella. Su temática se presenta actualizada mediante detalles que otorgan a la imaginería un sentido de contemporaneidad. Termina el crítico: “El bien y el mal, es el que resume la clave de esta temática. El dolor y el amor, son sin duda, sus más profundas realidades. Yo diría que estas pinturas de Berni, llevadas adelante con esa solvencia artesanal que es ya índice de probidad ética, están cargadas de no poco dolor y de mucho, muchísimo amor.” Se trata de pinturas saludadas con admiración por la crítica especializada, y exponentes magníficos del último Berni. Son dos obras monumentales, tanto por su valor artístico como por sus dimensiones materiales. Orgullo del pueblo de General Las Heras, su legatario. Por todo lo expuesto y teniendo en mira la adecuada preservación de ese patrimonio y la difusión de su enorme riqueza espiritual y estética, presento este proyecto de ley. Solicito de los señores diputados le brinden su aprobación.
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