Fundamentos de la

Ley 10627

 

            Las pasiones que animaron a los argentinos en las últimas décadas originaron situaciones de verdadera injusticia, cuyas consecuencias mucho daño hicieron a la Nación

            Hoy la historia se escribe con otra pluma, y los sectores mayoritarios de la sociedad argentina pugnan, recogiendo las enseñanzas de esa historia, por restablecer las relaciones de convivencia, basándolas en el amor, la solidaridad y la justicia.

            Así vemos que nombres de hombres públicos, proscriptos y silenciados hasta hace poco, pueden ser sometidos al juicio de la historia en forma objetiva. Así asistimos también a muestras de concordia, de responsabilidad, a sinceros homenajes para los hombres y mujeres que de una forma u otra, participaron e influyeron en los sucesos de nuestra vida nacional, y en el recinto de la Cámara de Diputados, justicialistas, radicales e intransigentes, se unen en reconocimiento de figuras como Perón, Eva Perón, Hipólito Irigoyen, Balbín, Larralde, Solano Lima, Illia y tantos otros de las más diversas extracciones.

            En esta senda del entendimiento y del respeto, de la sensatez por sobre las pasiones, se inscribe el proyecto que propicia restituir el antiguo y original nombre de “Evita”, al actual policlínico “Dr. Araoz Alfaro” de Lanús.

            La iniciativa constituye además de un justiciero homenaje y un acto de reparación, una adecuación con los sentimientos de los vecinos de Lanús y con una situación de hecho que se comprueba diariamente: los pobladores siguen llamando al Policlínico “Evita”, como símbolo de una identificación con la obra de esta extraordinaria mujer a favor de los desposeídos.

            Pero es útil destacar que el proyecto no implica ningún acto peyorativo hacia quien fuera el Dr. Araoz Alfaro, implica eso si, restaurar la estructura de una sociedad que jamás debió soportar la ofensa de borrar por acto administrativo, un sentimiento y una admiración que hoy se ha hecho carne en todos los habitantes de esta gran tierra.

            Dios permita que en lo sucesivo, podamos homenajear a nuestros prohombres por su obra, más allá de su origen o afiliación.