Fundamentos de la Ley 13725

 

 

Señor presidente:

            Pasaron casi 96 años de aquel 10 de septiembre cuando en un pueblito cercano a Guaminí nacía “La Gardel con polleras”, “La cantora nacional”, que es decir Nelly Omar, la que aún hoy conserva la dicción, el fraseo característico, la perfección técnica, el buen gusto, la calidad interpretativa, la que nos sigue deleitando con su fresca voz.

            Heredó de su padre, don Marcos Vattuone, el oficio de cantar, se crió en las ruedas de los fogones de los criollos no por casualidad su primera actuación fue en Radio Splendid junto al conjunto Cenizas del Fogón que hablaban precisamente del campo y sus costumbres. Pero con solo siete años estuvo frente al más grande, Carlos Gardel, que luego de una actuación en el Teatro del Pueblo, invitado por su padre, se reunieron en su propia casa y al que ella recuerda que solo la dejaban observarlo por la ventana.

            Junto a su hermana formaron un dúo que actuó en radios como Rivadavia, Splendid, Mayo “hacíamos temas camperos, ritmos de la provincia de Buenos Aires: milongas, estilos, canciones” suele recordar Nelly que también con el tiempo fue participando en cine, radioteatro (Radio Stentor), actuando en barrios y ciudades de su querido interior, hasta que en 1937 su popularidad se refleja en un plebiscito radiotelefónico de la revista Caras y Caretas que la reconoce como la primera entre las cancionistas, un año después al presentarse en Valentín Alsina el locutor la apoda “La Gardel con polleras” mote que perduró hasta hoy.

            Este es el momento de máximo esplendor de nuestra artista que se presenta en las principales radios acompañada por las figuras del momento como Libertad Lamarque y Agustín Magaldi con ideas y libretos de Enrique Cadícamo y Homero Manzi, nada más ni nada menos. Unos años después llegó de la mano de Francisco Canaro la grabación del disco con el sello Odeón. Algunos de sus temas “Adiós Pampa Mía”, “Canción Desesperada”, “Rosas de otoño”, “Sentimiento Gaucho”, “La Canción de Buenos Aires” y finalmente sus dos grandes éxitos “Desde el Alma” y “Nobleza de Arrabal”.

            Pero dos años antes de la grabación de su añorado disco, tuvo un encuentro que la llevó a comprometerse socialmente con el dolor y la necesidad de su gente, fue en el Luna Park por el terremoto de San Juan, “Evita todavía era actriz, ahí las presentaron y no se separaron más”, recuerda Nelly aquel día que el destino, para gracia y bienestar de todo un pueblo, los cruzo a Juan Domingo y a Evita. La recuerda como alguien que la ayudó mucho “no me gusta andar golpeando puertas una sola vez alguien intercedió para que me dejaran actuar, fue Evita y no porque se lo pidiera, ella no entendía cómo no me concedían un espacio y le indicó al ministro de Telecomunicaciones: Dale trabajo a la mejor cantora argentina”.

            Durante el gobierno del Gral. Perón, Nelly actuó en todas las grandes fiestas populares ella dice “nunca fui política, participaba porque era peronista, de Perón y de Evita, lo que ella hizo por los chicos por los adolescentes no tiene precio, los demás hacen todo para enriquecerse”. A pedido de Evita grabó “La Descamisada” y la marcha “Es el pueblo”, pero esta pasión peronista se la hizo pagar cara la Revolución Libertadora de 1955 viendo anuladas sus posibilidades de trabajo siendo silenciada. El costo, 17 largos años de exilio que la llevaron a Montevideo y Caracas “en casa no me dejaban trabajar” ironiza la cantora.

            Volvió una vez más al Luna Park hace dos años con sus 93 bien puestos, esta vez con el poncho rojo y negro, rodeada de músicos, actores y bailarines, con un letrero que decía “Nelly Omar el regreso de la leyenda”, volvió esa noche con un público que la recibió y ovacionó de pie al comenzar con el primer verso de Parece Mentira: “Yo soy como siempre, yo nunca cambié, mi ropa es la de antes, mi vida también”.

            Hoy a pocos días de cumplir 96 años, es mi deseo que esta Honorable Legislatura rinda con ese título de Ciudadana Ilustre un merecido homenaje a esta mujer que sigue cantando el tango como ninguna, a esta mujer ejemplo de dedicación y amor por lo que se hace que sigue subiendo a los escenarios como el primer día, que acuña en su ser los tiempos dorados de la industria del espectáculo nacional, que esta voz diferente amplió a varias generaciones sus seguidores, que ha sido la elegida de Evita “por cantar las cosas nuestras”, que fue víctima de la ignorancia con uniforme que acallaban a quienes se identificaban con un ideal y una causa: la felicidad del pueblo y la grandeza de la patria.

            Nilda Elvira Vattuone Pesoa, para nosotros Nelly Omar, la cantora de Guaminí, es nuestra, es bonaerense y solicito a los señores legisladores me acompañen con su voto para convertirla en una merecida ciudadana ilustre de la provincia de Buenos Aires.