FUNDAMENTOS DE LA LEY 14518
La ciudad de Mar del Plata, nace como enclave industrial y portuario a partir del saladero y el muelle sobre la bahía de la Bristol. Esta función original cedería protagonismo frente al avance del turismo. Por ello la ciudad a lo largo del tiempo, fue ocupando el espacio que separa el centro con los dos barrios más antiguos; “el de la Estación” y “el del Puerto”, generando a la vez nuevos barrios que le permitieron su desarrollo.
La construcción de la estación Ferroviaria Norte de pasajeros y carga ( año 1886), generó las condiciones de desarrollo que promovió el crecimiento general de la ciudad al que se le sumo veinticinco años después, el puerto (construido en el año 1911 e inaugurado en 1922).
Fueron los grandes equipamientos que dieron surgimiento a la aparición de los dos primeros barrios obreros. Ambos ubicados distantes del casco central, fueron de ocupación mixta, donde lo residencial convivía con actividades industriales y de servicio.
Barrios humildes de gente trabajadora, donde se localizaron criollos e inmigrantes de distintas colectividades que traían consigo una herencia cultural importante que incluía formas de organización social, idearios políticos, aquilatadas tradiciones, oficios, formas de vida, que incluía una inquebrantable voluntad de trabajo y afán de progreso.
En ambas zonas se instalaron familias y empresas que hoy son tradicionales de Mar del Plata. Muchas son reconocidas como pioneras del desarrollo de sus actividades y de la ciudad, han acompañado y forman parte de la historia local.
La estación ferroviaria, específicamente delimitada por la avenida Luro, calle San Juan, calle 9 de Julio y avenida Jara, creó una auténtica centralidad dando origen al Barrio que la circunda, nucleándose alrededor de esas arterias actividades que promovieron y gestaron su propia identidad. De esta forma se gestó el barrio obrero más antiguo, rico en patrimonio cultural, historia, personalidades y formas tradicionales.
Mar del Plata cuenta con escasos elementos de la construcción ferroviaria. La estación Norte, por su antigüedad y características originales demandó un complejo de equipamientos acorde a la complejidad de funcionamiento dentro de dicha estación. Independientemente del cuerpo central, algunos de ellos constituyen un patrimonio histórico que deberá ser protegido. Es el caso del antiguo edificio “Taller de Locomotoras” construido en 1886 y ubicado cercano a la línea municipal de la Avenida Pedro Luro, casi en intersección con la calle Pampa, es un buen ejemplo de la arquitectura ferroviaria de fines del siglo XIX. Se ha integrado al paisaje e imagen de dicha avenida, con la dignidad de todas las obras que responden con fidelidad a una función y estilo determinado.
Esta visión histórica, sumada al avance tecnológico y la modernización de los equipamientos de transporte, permite plantearnos el futuro del ferrocarril como uno de los principales elementos en la reestructuración del territorio, dirigido al desarrollo regional equilibrado y la integración de la ciudad a la economía nacional. Por ello, se intenta con esta declaración promover la identidad local, la conciencia ciudadana, rescatar la historia de la ciudad y sus primeros pobladores, pues a partir de preservar edificios emblemáticos fundacionales como el que hoy se trata, contribuiremos a difundir el valor patrimonial y el capital cultural como un recurso urbano y factor de desarrollo local, que a la fecha no ha sido debidamente reconocido.
Es por los fundamentos señalados que solicito a mis pares que me acompañen en la aprobación del presente proyecto