Fundamentos de la Ley 13391

 

 

 

            El partido de Azul se halla ubicado en el centro de la provincia de Buenos Aires y su importancia histórica se remonta a la época de expansión de las fronteras, su fuerte cumplió una función de reconocida importancia para el desarrollo de nuestra civilización, convirtiéndose, esta ciudad, en polo de desarrollo y en puerta necesaria para comunicarse con el resto de la Provincia.

            Fue, por tal motivo, Azul una ciudad de importancia estratégica, desde su nacimiento, sus hombres forjados en el trabajo y en la lucha imprimieron ese espíritu a sus descendientes y con el paso de los años esta ciudad recibió el aporte de inmigrantes provenientes de distintos puntos de Europa, pero fueron los franceses los que imprimieron un particular sello a su arquitectura, con solo recorrer sus calles podemos apreciar, en la actualidad, la marcada influencia gala en sus construcciones. No escapa a esta influencia la Iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario que se encuentra en la plaza principal de esta ciudad. Su principal gran atractivo es el estilo gótico que nos remite al espíritu medieval europeo, sin dejar de representar el sentir de un presente que tiene sus ojos puesto en el futuro, por eso que no resulta discordante que este tempo surgido a principios del Siglo XX, inspirado en la arquitectura del Siglo XIII, aparece como símbolo de la ciudad y promesa de fe para las futuros generaciones.

            No es posible hablar de la catedral de Azul y de su significado en la diócesis sin referirse a monseñor César Antonio Cáneva, humilde y austero sacerdote que trabajó denodadamente, para su construcción, codo a codo con la comunidad, él fue el motivador y el artífice de este hermoso templo, casi no hubo hogar que no haya recibido su presencia y con ella el entusiasmo y la energía de este sacerdote, por tal motivo el pueblo azuleño recibió con júbilo la noticia de su ordenación y mucho más cuando se confirmó que sería el primer pastor que gobernase los destinos de esta nueva diócesis.

            Proveniente de Carlazzo, Italia, llegó a nuestro país a los 14 años de edad, en el año 1901 era consagrado sacerdote, arribó a la ciudad de Azul en 1903, teniendo 29 años, y desde el primer día se abocó a la construcción de un templo que demostrase la grandeza de dios y la dimensión de la fe que manifestaban los feligreses.

            La Comisión Pro Templo, tanto, masculina, como femenina fueron animadas y estimuladas por la prédica del padre Cáneva, sus reflexiones, brotadas de un espíritu humilde y a la vez firme con un gran sentido de la responsabilidad que representa la laboriosidad del hombre en la tierra.

            El 7 de octubre de 1906, el arzobispo de La Plata monseñor Nepomuceno Terrero, a la que en ese entonces pertenecía Azul, consagró el templo, que desde ese mismo momento se transformó en el símbolo de Azul, no solo para los católicos que encuentran en él el lugar del culto y el ámbito que lleva al recogimiento y la oración, sino también para todos los habitantes que encuentran en la belleza de sus formas una expresión acabada de la cultura de un pueblo.

            Este edificio de estilo gótico, junto con la belleza que encierran sus vitrales, representa hoy gran parte de la cultura azuleña, y por consecuencia bonaerense, por lo que considerarlo patrimonio histórico provincial no hace más que nominar algo que ya por su sola presencia recibe esa consideración, no solo de los habitantes de Azul sino de todos los visitantes que llegan a esta ciudad, y muchos con el único fin de conocer la Iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario.

            Por estas razones, entre muchas otras, es que solicito de los legisladores presentes el voto afirmativo al presente proyecto.