FUNDAMENTOS DE LA LEY 15502

Sra Presidente:

Marcela Eliana Acuña, conocida popularmente "La Tigresa" Acuña, comenzó a practicar los deportes de contacto a los siete años. Inspirada por la boxeadora norteamericana Christy Martin, se interesó en el mundo del boxeo.

Su recorrido deportivo en la década del 80 y 90 no fue sencillo, marcado por un contexto en el que el boxeo se encontraba prácticamente reservado a la esfera masculina, invisibilizada la participación de las mujeres y sesgado por prácticas machistas.

Recién en marzo de 2001 y luego de varios años de lucha, la Federación Argentina de Box (FAB) reglamentó el boxeo femenino en nuestro país. Marcela Acuña fue una de las impulsoras de la reglamentación y luchó incansablemente para que se haga efectiva.

De esta manera, las mujeres ya se encontraban habilitadas para solicitar la licencia -amateur o profesional- para poder competir sobre un ring al igual que los hombres. Marcela Acuña fue quien obtuvo la primera licencia profesional.

El 28 de abril de 2001 enfrentó a Jamillia Lawrence en Buenos Aires, en lo que fue la primera pelea profesional de boxeo femenino en nuestro país. En 2003 venció a la panameña Damaris Pinock Ortega y obtuvo el primer título mundial ganado por una boxeadora argentina en la categoría peso supergallo de la Asociación Internacional de Boxeo Femenino (WIBA).

En el año 201 O obtuvo el Diploma al Mérito de los Premios Konex como una de las cinco mejores boxeadores de la década en la Argentina.

Además de los logros deportivos, se la reconoce por el aporte al empoderamiento de las mujeres, participando de jornadas de reflexión, clínicas y debates en diferentes municipios de la provincia de Buenos Aires.

Colaboró para que nuestra sociedad comprenda que las mujeres deben encontrarse en igualdad de condiciones para practicar deportes o realizar sus proyectos personales.

A la hora de entrenar, La Tigresa eligió el Centro Deportivo Municipal (CEDEM) № 2 del municipio bonaerense de Tres de Febrero, y decidió mudarse a dicha localidad. Allí dedicó su tiempo al rol social y deportivo, al trabajo con los clubes de barrio y

sociedades de fomento. Hoy en día La Tigresa Acuña es embajadora del deporte en Tres de Febrero y es madrina de diversos clubes locales.

Es por ello que solicito a mis pares me acompañen en la aprobación del presente proyecto de ley.