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Fundamentos de La actividad agropecuaria constituye, como todos saben, un conjunto de acciones realizadas por una comunidad (o también un sector productivo) destinadas a generar riqueza a partir de hacer interactuar racional y sustentablemente: recursos naturales, clima, tecnología y capital. Esta definición implica, entre otros aspectos, plantear a esta actividad como un proceso continuo con etapas, las cuales están determinadas por períodos biológicos de crecimiento de los distintos productos que de ese proceso surgen. Así, por ejemplo, el trigo necesita, según las variedades, 120 ó 180 días desde siembra a cosecha, la ganadería de cría insume nueve meses desde el servicio hasta la parición y luego seis meses hasta el destete del ternero, la producción de tomate necesita seis meses desde la siembra de almácigo hasta la cosecha del producto y la producción forestal, dependiendo del destino de la madera y la especie implantada, requiere entre diez o quince años. Durante este tiempo la empresa agropecuaria queda librada a la suerte de diversos factores aleatorios y a los que el productor no puede controlar. Entre ellos aparece el clima como el principal factor de riesgo productivo. Esta variable, que es la determinante fundamental de la producción que ha de desarrollarse en un área dada, presenta variaciones. Estas variaciones pueden alcanzar un valor relativamente manejable, pasando éstas a constituir parte del riesgo empresario, pero también puede adquirir valores extremos quitándole a la actividad toda posibilidad de previsibilidad. Se puede producir trigo con exceso de precipitación o cierto déficit hídrico durante su período vegetativo, lo que resulta imposible es producir cuando ese terreno está inundado o ha sufrido una sequía de cientos de milímetros o se ha incendiado junto a gran parte de su región. Análisis similares al anterior, de
seguro conceptualmente más ricos, fueron tenidos en
cuenta cuando en 1985 se trabajó y sancionó Así el alcance de esta norma hace que, para las obligaciones con el Estado, se cristalice la situación de producción mientras que dura el estado de emergencia o desastre. Paradójicamente este beneficio,
que puede durar años, puede también originar perjuicios. Éstos pueden
suscitarse con aquellos productores que poseyendo una buena categorización (1
ó 2) y clasificados como sujetos de créditos por parte de los bancos
oficiales, se acogieron a los beneficios de Este proyecto apunta a remediar
este defecto ya que permite transferir al fideicomiso las deudas de aquellas
PYMES, que presentaban categorías 1 y 2 al 31 de marzo de 2001 y que por
efecto de eventos considerados en los alcances de Por todo lo expuesto y con el afán
de remediar una situación que, tal vez no fue tenida en cuenta al momento de
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