Fundamentos de la Ley 12584

 

            La Ley provincial 10.907 establece el régimen regulatorio de las Reservas y Parques Naturales, fija por su artículo primero aquellas áreas de la superficie y/o del subsuelo, terrestre y/o cuerpos de agua existentes en la Provincia, podrán ser declarados reservas naturales por razones de interés general (científicas, económicas, estéticas o educativas) declarando su protección y conservación de interés público.

            Dicha áreas deben reunir las características enumeradas en el artículo cuarto para poder ser declaradas reservas naturales. El Parque Ecológico Cultural Guillermo Enrique Hudson del partido de Florencio Varela y su entorno es factible encuadrarlo dentro de esta normativa por cumplimentar características tales como: ecosistemas de interés científico, gran riqueza de flora y fauna autóctona, albergar especies migratorias, constituir un área útil para la divulgación y educación de la naturaleza y presentar un sitio de valor histórico inmerso en un ambiente natural.

            Además reúne otras características útiles al acumulamiento de ciertos objetivos como son: realización de estudios científicos de los ambientes naturales y sus recursos, protección del suelo en zonas susceptibles de degradación y regulación del régimen hídrico en áreas críticas de cuencas hidrológicas, repoblación (o reimplantación) de especies autóctonas raras o amenazadas o localmente escasas, entre otras.

            Según su estado patrimonial nuestra reserva correspondería a una reserva natural provincial y según tipo a reservas de objetivos definidos mixtos (art. 10).

 

GUILLERMO ENRIQUE HUDSON Y EL PARQUE ECOLÓGICO CULTURAL

 

            El parque Ecológico Cultural “Guillermo E. Hudson” está ubicado a aproximadamente 30 km. de la Capital Federal, posee una serie de sitios atractivos difíciles de observar en el resto del área metropolitana, siendo además una zona donde el medio ambiente aún no ha sido altamente deteriorado.

            Posee un importante valor patrimonial que excede la escala municipal ya que es visitada anualmente por numerosos turistas no solo locales sino también nacionales y extranjeros.

            Está emplazado en una extensión territorial de aproximadamente 54 hectáreas, cuyo origen fue la estanzuela “Los 25 Ombúes”, donde nació y pasó algunos años de su infancia y adolescencia el escritor y naturalista Guillermo E. Hudson quien promovió con su pluma una de las epopeyas más trascendentes del presente y el futuro cercano: la preservación del medio ambiente.

            Durante la conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo –Río de Janeiro 1992- se trató de promocionar la figura de Hudson como pionero de la ecología en América y su obra es conocida por gran cantidad de ambientalistas. Esto confirmó la hipótesis de que Hudson constituiría un valioso aliado para la educación ambiental.

            El parque Hudson es sede de intensa actividad cultura. En este sentido se organizan visitas guiadas y se pone a disposición de los visitantes, documentación que evoca diferentes aspectos de la vida de Hudson.

            Se organizan recorridas de observación de la naturaleza y charlas ilustradas con videos y diapositivas.

 

CARACTERÍSTICAS DEL ÁREA

 

            El paisaje que se observa es variado, encontramos bosque, llanura (área de pastizales), barranca y arroyo.

            Es importante destacar que este paisaje integra tanto el aspecto educativo como el ecológico, puesto que el medio ambiente sustenta la obra literaria de Hudson. Son los pájaros, los árboles, el agua presente en sus relatos y que aún puede observar y disfrutar el visitante.

            La alta biodiversidad de la zona se explica en su mayor parte por la confluencia de tres grandes ecosistemas:

            Pastizal pampeano.

            Talar (prolongación de la provincia fitogeográfica del espinal).

            Arroyo.

            Existen poco más de 100 especies de aves, o sea un 10% del total de aves del país, alrededor de una decena de mamíferos silvestres autóctona, la mayoría roedores y especies poco frecuentes y/o amenazadas para la zona que sería necesario preservar, tales como carpincho (población endémica y pequeña que vive en el pajonal), coipo, federal, caburí chico, lechucita, vizcachera, entre otros.

            Es zona de nidificación, parada y asiento temporario de aves migratorias (golondrinas ceja blanca, golondrina azul doméstica, cuervillo de cañada, garcita bueyera, junquero, teros reales, pitotoy chico, benteveo real, calandria patagónica).

            En los cursos de agua se observa gran biodiversidad con presencia de pajonales de totoras y juncos. El arroyo Las Conchitas es uno de los escasos cursos de agua casi intactos en la zona sur del Gran Buenos  Aires. Conserva casi inalteradas muchas de sus cadenas tróficas y es importante reserva de poblaciones relictuales de peces y reptiles (tortuga cuello de serpiente, tortuga de laguna y de poblaciones de invertebrados acuáticos (camarones de agua dulce, cangrejos, etc.).

            Existen árboles centenarios e históricos: tala de 400 años (quizás el más antiguo de la provincia de Buenos Aires, fechado con dendrocronología), 3 ombúes (de la antigua estancia “Los 25 Ombúes) de unos 200-250 años. Talar con algunos ejemplares de las talas de la misma edad que los anteriores.

            Queremos destacar la importancia que represente esta área para el partido de Florencio Varela en los aspectos: ecológicos, sociales, culturales, históricos, turísticos, científicos, estéticos, económicos y educativos y que teniendo en cuenta que este proyecto ha sido presentado anteriormente y que por imperio del art. 107 de la Constitución Provincial que regula el plazo y por vencimiento del mismo se destinó a archivo, es que solicito a los señores senadores me acompañen en la aprobación del proyecto.