Fundamentos de la Ley 12586

 

La propiedad de la tierra resulta un objetivo primario de cualquier familia, puesto el arraigo que la misma produce en el ser humano, dota al núcleo familiar de seguridad, de trabajo y progreso.

Los habitantes del denominado barrio Ma­riscal Sucre, delimitado por las calles avenida De la Noria; Juan Manuel de Rosas; Comuni­dad Organizada y el canal Santa Catalina, y cuya nomenclatura catastral resulta ser cir­cunscripción XVI, sección A, fracción X; parce­las 1, 2, 3, 4, inscripto bajo el dominio 2.323/76, de Lomas de Zamora, a nombre de Luis Gurevich sociedad anónima, comercial e in­dustrial llegaron al mismo con la aspiración de ese arraigo, de sentar allí la base de sus familias, con el convencimiento que accedían a la propiedad de la tierra propia, (de acuerdo con lo que ellos mismos expresaron), y con el tiempo, y conforme la investigación que ellos mismos iniciasen, tomando conciencia que eran meros ocupantes de la tierra que habita­ban, y quizás ni eso.

En el barrio, hoy constituido, habitan unas ciento cincuenta, (150) familias, cada una de ellas, en promedio, se halla compuesta por cinco integrantes, lo que en total repre­senta unos 750 habitantes, de los cuales un 50 por ciento aproximadamente resultan ser niños.

Para estas familias la situación en la que sorpresivamente, según expresaren, se en­contraron, no obró como obstaculizador de su desarrollo, atento que cada vecino, inició y continuó la edificación de su vivienda, la cual se realiza poco a poco, conforme a sus humil­des posibilidades económicas. Pero ello no quita la incertidumbre respecto de su situación ocupacional y de seguridad dominial.

Además resulta importante destacar, que el barrio, carece de todo tipo de servicios como ser: de agua corriente, desagües pluviales, desagües cloacales, faltan calles mejoradas y/o asfaltadas, iluminación, servicio de reco­lección de basura, veredas, etcétera.

Para alcanzar verdaderamente la dignidad del derecho a la tierra, mejorar la calidad de vida de los habitantes de Mariscal Sucre, con­solidar el sentimiento de arraigo, y completar la urbanización del barrio, provocando que los mismos puedan

sentirse parte del municipio de Lomas de Zamora, y no como excluidos del mismo, resulta imprescindible otorgar solu­ción definitiva al problema de la tierra.

Es deber del Estado y la sociedad imple­mentar un estado de justicia social y resolver el problema de la tierra. Eliminando de esa manera la precariedad jurídica que genera esta situación de inestabilidad que padecen los actuales habitantes.

La justificación de este conflicto, tiene su basamento en la función social que cumple la tierra propia, lo cual significa que aún el más individualista de los derechos, encuentra su límite en la utilidad social, el interés social prima sobre el privado. Por cuanto la propie­dad privada, es un derecho protegido por nuestro orden constitucional, pero no es intangible, sino cambiante y este debe moldearse en función de ese interés social, y las necesi­dades sociales.

Y siendo que el legislador ha colocado en manos de los poderes constituidos la herramienta idónea para defender y proteger es interés de la comunidad, en provecho de la sociedad toda, ella es la expropiación, único medio viable para llevar seguridad a la incerti­dumbre dominial que hoy viven los vecinos de Mariscal Sucre, sin duda la motivación, confor­me ya se explicara es la utilidad pública, que con la misma se proveerá en beneficio de la comunidad.

Por lo expuesto, solicitamos a los señores legisladores la pronta aprobación del presente proyecto de ley.