Fundamentos de la

Ley 15123

Declárase Personalidad Destacada -post mortem- de la provincia de Buenos Aires a Osmar Héctor Maderna, por su trayectoria y valiosísimo aporte a la cultura nacional en el ámbito de la música.

Osmar Maderna fue un artista que se brindó a la cultura nacional gracias a sus dotes como músico, pianista, director, compositor y arreglador.

Nacido en la ciudad de Pehuajó -provincia de Buenos Aires- el 26 de febrero de 1918 -siendo el octavo hijo del matrimonio formado por Juan Maderna y Ángela María Nigro-, desde muy pequeño fue atrapado por la música.

A los cinco años ya ejecutaba la pianola a "fuelle", mientras su padre tocaba el acordeón a piano en los bailes de sus pagos. La historia cuenta que a escondidas de su padre -que se negaba a que su hijo fuera músico-, su madre lo envió a estudiar piano.

El entusiasmo y los progresos de Osmar fueron convenciendo al papá del futuro artístico de su hijo. Por eso a los 10 años Osmar ya integraba la orquesta que dirigía su progenitor, tocando la pianola.

A los 13 años formó una orquesta con músicos locales, llamada 'Vitaphone" -con la que recorrió la región- compuesta en violines por Aquiles Roggero y Arturo Cipolla, en bandoneones por José Figuras y Francisco Loggioco, en piano por el propio Maderna, en trompeta por Alberto Luna, y en batería por Diego Rodríguez. Con apenas 15 años, Osmar se recibió de profesor de piano.

A los 23 años -en el año 1938-, Maderna decidió irse a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En Capital Federal se incorporó a la orquesta de Manuel "Nolo" Fernández y se alojó donde vivía Armando Moreno, el cantante de aquella banda.

En octubre del año 1939 pasó a integrar la orquesta de Miguel Caló, en reemplazo del pianista Héctor Stamponi. Maderna cambió la historia de dicha orquesta interactuando con otros jóvenes músicos que la integraban o que fueron incorporándose a ella como el violinista Enrique Francini y los bandoneonistas Eduardo Rovira, Armando Pontier y Domingo Federico que tiempo después alcanzarían vuelo propio.

De aquella experiencia quedaron ochenta grabaciones antológicas, como las de los instrumentales "Sans souci" de Enrique Delfina, o "Inspiración" de Peregrino Paulos

-entre otras-, que permiten apreciar el concepto orquestal de Maderna.

Asimismo, es noble destacar la gravitación de cantores de gran mérito, como Raúl Berón, Alberto Podestá, Jorge Ortiz y Raúl lriarte. Aquella orquesta duró hasta

1945, donde Maderna decidió formar la propia. Fue ese año cuando conoce a Olga Reneé Mazzei, oriunda de Bragado, con quien se casó en el año 1947.

En el año 1946 tocó en Radio El Mundo junto con dos cantores, Orlando Berry y Luis Tolosa. En esa temporada Maderna grabó para el sello uruguayo Sondor sus dos primeros discos de pasta. Sobresaliendo el instrumental "Chiqué", un clásico de Ricardo Brignolo que el pianista tamizó con su estilo.

En el mes de mayo de ese mismo año inició sus registros en Argentina para el sello Víctor, hasta totalizar 52 temas con su último disco, el 29 de marzo de 1951. En dicha discografía sobresalen varios instrumentales, como una nueva versión de "Chiqué" (o "El elegante", como obligó a rebautizarlo la censura impuesta desde 1943); "Ojos negros" de Vicente Greco; "Loca bohemia" de Francisco De Caro; "El bajel" hermoso tango virtualmente ignorado de Julio y Francisco De Caro; "El Mame" de Eduardo Arolas; "El baquiano", "Qué noche" y "El rodeo" de Agustín Bardi; "El pillete" de Graciano de Leone; "Charamusca" de Francisco Canaro; "Inspiración" de Peregrino Paulos; "La cautiva" de Carlos Vicente Geroni Flores, y "Aromas" de Osvaldo Fresedo, entre otros. Este repertorio expone el elaborado gusto con que Maderna elegía los tangos.

Para muchas personas del ambiente es considerado "El Chopin del tango", por su estilo sinfónico que lo destacó en el panorama tanguero de la época. Su juventud le auguraba una carrera brillante. Obras como "Concierto en la Luna", "Lluvia de Estrellas", "Escalas en Azul" son representativas de su talento, en la que sumaba arreglos orquestales a su virtuosismo como intérprete. Con el vals "Pequeña" tuvo un gran éxito comercial. Incluso su proyecto de viajar a Hollywood para hacer música de películas parecía estar cerca. Pero un accidente aéreo le quitó la vida una fatídica tarde de abril.

Además de la música, otra pasión de Osmar desde muy niño eran los aviones. Un instructor le había enseñado a pilotar planeadores y en su estadía en Buenos Aires se recibió de piloto civil.

En la tarde del 28 de abril de 1951, arribó en su avioneta al aeródromo de Monte Grande donde se sometió a una competencia de velocidad aérea contra el Sr. Alberto López y llevaba de acompañante al ingeniero Ernesto Prougenes.

Volaron hasta Lomas de Zamora y al iniciar el regreso hacia Monte Grande, ambos pilotos comenzaron una peligrosa serie de maniobras. lmprevistamente se produjo el choque y la aeronave de Maderna se precipitó directamente a tierra desde unos 150 metros de altura, muriendo los tripulantes. El otro avión logró planear, pero se estrelló contra una casilla y sus dos ocupantes fallecieron camino al hospital.

Tras el accidente fatal, el violinista Aquiles Roggero, compañero de toda la vida del músico pehuajense, dio continuidad a su estilo con la Orquesta Símbolo Osmar

Madema durante la década del '50. Adolfo Rivas fue la principal voz de ese notable conjunto. Entre las grabaciones figura "Notas para el cielo", un tango que el pianista Orlando Tripodi escribió en homenaje a Maderna.

En un principio los restos de Osmar Héctor Maderna descansaron en el Panteón SADAIC, en el cementerio de la Chacarita.

Actualmente, y desde el 27 de abril del año 2014, sus cenizas reposan en un monumento construido en su memoria en el cementerio de su ciudad natal, Pehuajó.

Por todo lo expuesto es que solicito a mis pares que me acompañen en el presente proyecto de ley.