Fundamentos de la Ley 12484

 

 

            Cada ciudad, pueblo, espacio rural se caracteriza por su historia, su arquitectura, sus costumbres y actividades que le son propias. Ellas le otorgan su identidad, aquello que la diferencia de las demás. El turismo es una de las actividades económico social, que mejor permite el aprovechamiento de ese patrimonio, en tanto lo transforma en atractivo turístico contribuyendo a su puesta en valor.

            Un turismo respetuoso de esa autenticidad cultural y social, como así también del medio ambiente en el que se desarrolla contribuirá a brindar a los visitantes una experiencia de alta calidad. Asimismo la población local con sus actitudes y su hospitalidad, se constituye también en otro atractivo al menos en un aspecto diferenciador.

            El turismo moderno es más activo y presenta numerosas modalidades que contribuyen a diversificar la oferta de cada lugar: sol y playa, turismo cultural/urbano, turismo rural, itinerante, deportivo, de congresos, de salud, etcétera.

            La configuración de una oferta turística diferenciada y de calidad se hace evidente en la prestación de los diferentes servicios de asistencia al turista. En este sentido, el servicio que presten los operadores turísticos, especialmente en el trato directo con los visitantes, será determinante en la imagen que los mismos se lleven del lugar.

            La actividad de los guías de turismo adquiere especial relevancia, en cuanto ellos constituyen el nexo entre el prestador de servicios y el turista, a la vez que en cierto modo se transforman en representantes de la comunidad receptora.

            Resulta insoslayable que el guía de turismo debe estar capacitado, adaptándose a las diferentes modalidades del turismo actual, integrando conocimientos e investigación con aptitudes y actitudes que coadyuven a concientizar a los turistas en sus relaciones con el contexto ambiental, histórico cultural, asumiendo el compromiso de ser un buen anfitrión que comparte la identidad del lugar con los visitantes.

            En la actualidad, la provincia de Buenos Aires carece de un encuadre jurídico laboral que permita a los guías desarrollar su actividad con condiciones equitativas, equiparando el nivel de conocimiento y delineando áreas y especializaciones para el ejercicio de la profesión.

            Con la convicción que regular no significa limitar, sino por el contrario contribuir a la jerarquización del desempeño de una función primordial como es la de vincular al turista con el lugar visitado, presento a consideración este proyecto de ley.