Fundamentos de la Ley 12820
En la ciudad de Tres Lomas se constituyó en el año 1991 la zona Colonia 17 con el afán de crear el consorcio de electricidad que le dé a la zona rural el servicio de energía eléctrica básico y vital para poder producir.
Desde la constitución de este consorcio han pasado numerosas crisis y situaciones disímiles que han llevado a los consorcistas a mantener una deuda con el Estado provincial que no pueden afrontar y que por la naturaleza misma de la obligación sería por demás justo que el mismo Estado la condone.
Sucintamente estos fueron los pasos dados hasta llegar a la situación de deuda:
Por el expediente 2-403-4.503/90 se realiza un contrato para la compra de materiales entre el EPRE y la municipalidad de Tres Lomas. Este contrato era equivalente a 1.054.318 kilovatios hora. En el año 1992 la deuda era de % 52.821,33 más el 18 por ciento de IVA.
El 27 de mayo de 1992 por el expediente 2.403-4.977/91 el EPRE autoriza a la municipalidad un préstamo de $70.000 con una tasa del 19.5 por ciento anual y con cinco años de plazo. Solo se pagaron 12 cuotas.
El ex intendente Sei tramitó el EPRE la condonación de la primera de las deudas que mantenían, ya que se trataba de materiales en desuso pero no lo consiguió, ya que si bien la intención del EPRE era la de condonar la deuda su carta orgánica se lo prohibe (según Decreto 2.536/93). Entonces el EPRE refinancia nuevamente la deuda de ambos préstamos con una tasa anual del 4 por ciento con un total de 48 cuotas. Idénticas renegociaciones se hicieron por las resoluciones 518/97 y 425/97. El municipio de Tres Lomas unificó las deudas por la suma de pesos 112.653 y solo pagó ocho cuotas. De los treinta consorcistas son pocos lo que han podido cumplir con la municipalidad, debida a las ya consabidas feroces inundaciones que ha sufrido la zona.
Esta historia de refinanciaciones y novaciones de deudas debe de tener un coto, porque por la situación que atraviesan los consorcistas se debe no solo al golpe de la recesión económica sino más que todo a los durísimos reveses que han pasado por los infortunios naturales que provocan las inundaciones devastadoras de todo lo que encuentran en su camino.
Por los motivos expuestos solicito a los señores legisladores sirvan acompañar la iniciativa presente.