Fundamentos de la Ley 12267

 

 

HONORABLE LEGISLATURA

 

Se somete a consideración de Vuestra Honorabilidad el adjunto proyecto de ley mediante el cual se autoriza al Poder Ejecutivo provincial a suscribir un convenio de préstamo subsidiario por el que obtendrá financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo para la obra “Ampliación y remodelación de la escollera sur del Puerto Quequén", en el marco del Programa de Modernización portuaria convenido entre dicho Banco y el Gobierno nacional.

La iniciativa prevé además la autorización para tomar fondos para co-financiar la obra, la afectación de los recursos de coparticipación federal como garantía de reintegro del préstamo subsidiario, y la creación de la unidad ejecutora de acuerdo con las exigencias habituales del BID. Cabe señalar que, desde el momento del traspaso del puerto a la órbita provincial, en marzo de 1994, la Nación mantiene un compromiso de contribuir en el financiamiento de la reparación de la escollera.

El puerto Quequén es uno de los principales puertos de la Provincia, presentando grandes ventajas para la operación de buques de gran calado, por su proximidad a aguas profundas y su canal de acceso, que requiere comparativamente sólo moderados costos de dragado para mantenerlo. Esto lo convierte en una salida clave para la producción agrícola provincial, al mismo tiempo que para la entrada de insumos, como fertilizantes. Sin embargo, su posición de puerto oceánico tiene como contrapartida la exposición a olas de gran tamaño, que impiden frecuentemente la operación de buques de gran porte en el canal de acceso, generándose así enormes costos por las demoras tanto para entrar como para salir. Esta situación se vería considerablemente atemperada por la presencia de una escollera sur capaz de frenar el oleaje y así mejorar sensiblemente la maniobrabilidad de los buques en el canal de acceso; pues la escollera actualmente existente no cumple adecuadamente con esas funciones y presenta una situación de progresivo deterioro a partir de la degradación de su morro, que la pone en peligro de colapso, lo que obligaría al cierre del puerto y al encarecimiento de los costos de reparación.

Al realizarse el traspaso, la Nación asumió su responsabilidad en el deterioro del morro de la escollera, comprometiéndose a realizar un aporte del orden de los once millones de dólares (U$S 11.000.000), que cubriría aproximadamente el costo de las obras requeridas para su reparación. La mayor parte de ese aporte se planteó realizarlo a través de un préstamo del BID, en el marco del Programa de Modernización Portuaria que se estaba negociando. Sabiendo que serían necesarias otras obras complementarias, pero al no contar aún con estudios que permitieran seleccionar la alternativa más conveniente, el proyecto fue incluido en el programa con un costo de veinte millones de dólares (U$S 20.000.000), para posibilitar así el financiamiento, al menos parcial, de la parte del costo que debería ser afrontado por la Provincia.

Paralelamente, el Consorcio de Gestión del Puerto Quequén encargó a una firma consultora la realización de un estudio que permitiera contar con un proyecto técnico, su prefactibilidad y el correspondiente análisis de alternativas. La conclusión fue que, a los efectos de la reducción significativa y económicamente rentable de los tiempos de espera, era necesario prolongar la escollera sur, además de dotarla de fortaleza suficiente como para que aguante el embate de las olas. Se contempló las alternativas de prolongarla 250m., 500 m. y 400 m., llegándose a la conclusión que esta última era la más rentable económicamente. La evaluación se realizó bajo criterios aceptables para el BID, que dieron como resultado, para la alternativa seleccionada, una tasa interna del retorno casi de el quince (15) por ciento anual, claramente superior al costo del financiamiento provincial, ya sea a través del BID o de fuentes alternativas (como la emisión de títulos públicos en el mercado internacional). Es de destacar que a esa tasa de retorno se llega con un supuesto restrictivo: que solo la mitad de los beneficios son internalizados en el país. Un supuesto mas realista implicaría una internalización de beneficios mayor, y por lo tanto una rentabilidad superior, sobre la base de que la mayor parte de lo productos comercializados a través del puerto de Quequen son "commodities", es decir, mercaderías que tienen un precio determinado internacionalmente, como los cereales. En este tipo de mercaderías, los sobre costos portuarios son soportados íntegramente por el país que incurre en ellos, ya que no pueden cargarse ni siquiera parcialmente al cliente, que pagará el precio internacional por el producto.

Por otra parte, es de hacer notar que las proyecciones de aumento de la demanda para el puerto (del orden del 2% anual en los primeros 20 años), son conservadoras, teniendo en cuenta las expectativas de que la cosecha de granos 1997/98 marcará un nuevo récord histórico, superando considerablemente los pronósticos que se formulaban al respecto en la década pasada.

Es de resaltar, además, que los beneficios del proyecto exceden los derivados de la eliminación de los tiempos demora. Se estima que la potenciación de las posibilidades del puerto actuaría como disparador de importantes inversiones privadas.

Este proyecto, de acuerdo con el estudio realizado tendría un costo del orden de los treinta y siete millones de; dólares (U$S 37.000,000), si bien el costo real deberá ser determinado a través de la correspondiente licitación pública internacional, la que deberá efectuarse respetando los parámetros que fija el BID para las obra financiadas partir de sus préstamos. De ese costo, once millones de dólares (U$S 11.000.000) deberán ser aportados por el Gobierno nacional y el resto por el Gobierno provincial. De acuerdo con lo proyectado, el BID financiará una parte del aporte del Gobierno nacional y una parte del aporte provincial, totalizando 17,6 millones de dólares para la obra, más un margen adicional para imprevistos y otros gastos relacionados. Adicionalmente a este préstamo, la Provincia tendría que aportar fondos de contrapartida, que se estiman entre 13 y18 millones de dólares, Dado que las obras no fueron incluidas en el Presupuesto para el presente año, se ha considerado conveniente la inclusión de una autorización adicional de endeudamiento, que permita habilitar la partida presupuestaria necesaria para realizar dicho aporte.

En tal sentido, se ha considerado conveniente que la ejecución de las obras tenga, además del control por parte del BID y de las autoridades provinciales, el estrecho seguimiento por parte de .comunidad beneficiaria de las mismas. En virtud que ya existe un organismo que representa a esta comunidad, que es el Consorcio de Gestión del Puerto Quequén, se plantea delegar la ejecución de las obras en dicho Consorcio, sin transferir la responsabilidad que la Provincia asume ante el Gobierno nacional y el BID, la que recaerá en una unidad ejecutora Provincial a crearse con anticipación de los Ministerios de Economía y de Obras y Servicios Públicos.

Se prevé que estas obras sean complementadas con otras, incluyendo la remodelación de la escollera norte y reparación y construcción de muelles, las que se encararan las que a través del Programa Provincias II, con financiamiento del Banco Mundial, que redundarán en un aumento de la operatividad del puerto y, por ende, en un mayor aprovechamiento de las que aquí se proponen

Destacando la importancia de la obra encarada, es que se solicita a ese Honorable Cuerpo la pronta sanción del presente proyecto de ley.