FUNDAMENTOS DE LA LEY 15447

El objetivo de la presente iniciativa es reconocer y otorgar el "Diploma de Honor (Post Mortem) al Valor y al Arrojo" al Combatiente Caído y Héroe de Malvinas, Miguel Ángel Soriano, quien dejara su vida en el Crucero A.R.A. General Belgrano el 2 de mayo de 1982.

Miguel Ángel Soriano fue un joven vecino de la localidad de Baigorrita (Partido de General Viamonte). Nació el 29 de julio de 1962 y vivió junto a su familia en la ciudad de Junín y en Martín Coronado (Partido de Tres de Febrero), para finalmente radicarse en Baigorrita.

Corria el año 1981 cuando Miguel Ángel Soriano se encontraba prestando el Servicio Militar Obligatorio, en cumplimiento de la entonces vigente Ley Nacional Nº17.531, y se desempeñaba como tripulante del crucero ARA General Belgrano, en el Puerto Naval de Punta Alta (Provincia de Buenos Aires).

Miguel Ángel se comunicaba por cartas con su familia1. En una de estas misivas, relató acerca de las características técnicas del Crucero A.R.A. General Belgrano (ex "17 de Octubre·, ex "Phoenix CL46"), que había sido fabricado en los Astilleros New York 5-8 Corp Cande en 1938, y tenía una dotación de 1.093 tripulantes.

El 2 de abril de 1982, la dictadura cívico-militar genocida ordenó el desembarco de tropas en las Islas Malvinas -usurpadas por el Reino Unido desde el año 1833-, con el fin de recuperar la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, y a su vez lograr popularidad y apoyo de la población con la intención de conservar el poder.

Aunque Miguel Ángel en esos momentos se encontraba en su casa con licencia, se reincorporó a la tripulación y partió rumbo a las Islas Malvinas, para defender a la Patria.

Su familia, al igual que el pueblo argentino, seguía la información por los medios de comunicación. En épocas de dictadura cívico-militar, el control y la censura sobre la prensa eran asfixiantes y, en relación a los hechos en Malvinas, lo era aún más, motivo por el que se desconocía lo que realmente ocurría en el conflicto bélico.

El domingo 2 de mayo de 1982, una noticia desde las Islas sacudió al país, y en especial a las y los argentinos que tenían algún familiar o amigo en el buque: a las 16:01, el Crucero A.R.A. General Belgrano había sido atacado por el submarino nuclear británico "HMS Conqueror", cuando navegaba a 35 millas al Sur de la zona de exclusión delimitada por Gran Bretaña -un área conformada por un círculo de 200 millas marítimas (370 km) alrededor de las Islas Malvinas-, motivo por el cual se lo considera un crimen de guerra.

Como consecuencia del ataque, murieron 323 compatriotas de un total de 1.093 que iban a bordo del barco; entre ellos, el conscripto soldado Miguel Ángel Soriano. Para dar cuenta de la magnitud del crimen de guerra, en el hundimiento del Crucero A.R.A. General Belgrano, fenecieron casi la mitad de los soldados que perdimos en Malvinas, constituyendo, sin duda alguna, uno de los hechos más tristes de nuestra historia.

La Cuestión Malvinas fue, es y continuará siendo un tema central para todos los argentinos y las argentinas, tal como lo expresa la Constitución Nacional mediante su Disposición Transitoria Primera: "La Nación Argentina ratifica su legitima e imprescriptible soberanía sobre /as Is/as Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y /os espacios mar/timos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme a /os principios del Derecho Internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.

Es nuestro deber, como argentinos y argentinas, honrar, reconocer y homenajear a todas y todos. y cada uno de los Héroes de Malvinas que, con total arrojo y entrega, tuvieron que transitar esa tragedia, abrazando con coraje y sacrificio un destino que los puso a prueba y arriesgando o dejando su vida en defensa de nuestra soberanía nacional y nuestra Patria.

La localidad de Baigorrita -el lugar donde Miguel Angel Soriano vivió parte de su juventud, y donde vive por siempre en la memoria y el corazón de cada vecino y vecina- denominó el acceso con su nombre, en su homenaje, a través de la Ordenanza

Nº 1.281 del 28 de agosto de 1982.

Resulta, entonces, apropiado entregar este "Diploma (Post Mortem) al Valor y al Arrojo al Combatiente Caído y Héroe de Malvinas, Miguel Ángel Soriano, por dejar su vida en defensa de nuestra soberanía y nuestra Patria.

En razón de todo lo manifestado, recordando a todas y todos los Héroes de nuestra Provincia que arriesgaron o entregaron su vida por la Patria durante el hundimiento del Crucero AR.A. General Belgrano a 39 años de aquel crimen de guerra perpetrado por las fuerzas usurpadoras del Reino Unido, solicito a mis pares el acompañamiento con su voto afirmativo al presente proyecto de ley.

Anexo. Última carta de Miguel Angel Soriano a su familia