Fundamentos de la Ley 13309

 

 

 

Raúl Lozza, nacido en la ciudad de Alberti en el año 1911, fue consagrado ciudadano ilustre en su tierra natal por decreto 11, del Honorable Concejo Deliberante.

Pintor y propulsor de la pintura concreta, comenzó a pintar a los 15 años de edad y expuso por primera vez dos años más tarde. En 1930, a los diecinueve años de edad se radicó en Buenos Aires, iniciándose en el arte como dibujante de temática social, colaborando en diversos diarios y revistas hasta el año 1936. Publicó escritos teóricos y textos de imaginación, incluyendo una pieza teatral, estrenada en 1930.

A partir del año 1936 se enroló en las corrientes renovadoras de las artes. Y dio a conocer para diseño publicitario, sus pinturas frontales de periferia irregular.

Incursionó en las ciencias físicas y las matemáticas. Integró el grupo editorial de la colección Adiáfora, de la cual fue ilustrador. También fue ilustrador para otras editoriales. Participó en la edición y dirección del periódico Contrapunto. En total suman siete las publicaciones en las que participó como editor. En 1950, fue creador y director de la revista Perceptismo.

En 1945 fue cofundador de la “Asociación Arte Concreto Invención”, integrando su secretariado y la dirección de la revista editada por el grupo, hasta que en 1947, por diferencias relacionadas con su concepción de la función del arte en la sociedad, se separó de la Asociación y creó el Perceptismo, iniciando sus propias investigaciones y experiencias destinadas a lograr las metas propuestas, tendientes a eliminar todo ilusionismo en la pintura y pasar de lo abstracto a lo concreto. Pretendía renovar la pintura abstracta, produciendo obras que no representen ilusiones de la realidad y que despierten en el espectador la acción de “conocer”. Sus obras impulsan el cambio, la transformación de la sociedad y la búsqueda de una vida mejor.

Entre las numerosas distinciones que obtuvo se destacan: Premio Palanza, Academia Nacional de Bellas Artes (1991); Gran Premio Consagración Nacional (1992), Premio de Honor Fundación Amalia Lacroze de Fortabat (1997); Premio Leonardo, Museo Nacional de Bellas Artes (1998).

A los 90 años de edad Lozza persiste con entusiasmo y humildad en su proyecto artístico. Considero oportuno rendir homenaje y destacar la obra de este ciudadano comprometido con su firme vocación.