FUNDAMENTOS DE LA LEY 15363

El internacionalmente reconocido cineasta, político y militante ambiental Fernando "Pino" Solanas murió el 7 de noviembre de 2020 en Paris, Francia, a los 84 años, alcanzado por la pandemia de COVID 19 mientras cumplía su destino como embajador argentino ante la Unesco.

Se fue así un testigo privilegiado de toda una época del país, que supo expresar, a través de filmes de repercusión internacional, una visión comprometida con la transformación de la realidad, a la vez personal y social, de gran calidad técnica y artística.

Tal vez las nuevas generaciones no conozcan lo que significó el cine de Pino para los militantes populares de los años sesenta a noventa en la Argentina. Su primer filme militante, "La Hora de los Hornos" (1968) rodado en forma clandestina en plena dictadura militar de Onganía, en una verdadera odisea, fue una suerte de fresco documental de las luchas de la Resistencia y de los logros y padecimientos de los sectores populares a través de la Revolución Justicialista, el derrocamiento de Perón, la proscripción y las dictaduras. Se proyectaba, también clandestinamente, en sindicatos y casas de militantes para contribuir a la formación política, entre grupos de entusiastas que velan reflejados en sus otogramas densos y nerviosos, sus sueños y esperanzas de un país mejor. Otro tanto sucedió con sus dos grandes documentales sobre Perón, grabados en Puerta de Hierro en el año 1971: "Perón: la Revolución Justicialista", y "Perón: actualización doctrinaria para la toma del poder”, que todavía hoy constituyen el principal e insuperable testimonio cinematográfico sobre el anciano líder. "Pino·acostumbraba a referir que el rodaje de ambos tuvo lugar a lo largo de muchos meses con grandes interrupciones, a partir de una propuesta hecha a Perón por él y por su compañero y colaborador el cineasta Octavio Gettino. Perón había llamado a Madrid a los dos jóvenes cineastas, fundadores del Grupo Cine Liberación, para agradecer su film anterior. En Italia, en el Festival de Pessaro, y luego en Cannes, se había proyectado con enorme suceso "La Hora de los Hornos" (1968); y por primera vez había llegado a Europa una visión diferente sobre Perón y el pueblo peronista, desmitificando la idea de un líder fascista que entonces se tenía sobre él. Perón estaba muy entusiasmado por las críticas que leyó en los diarios italianos, y por eso accedió a aquellos históricos reportajes. Así es como Solanas y Gettino lograron retratar con singular frescura un Perón viejo, pero sumamente lúcido, explicando su gesta de gobierno y enunciando un mensaje para la juventud y el pueblo argentino, que todavía conserva su vigencia: son tal vez las películas más vistas por la militancia popular argentina de todos los tiempos y un documento histórico extraordinario.

Pino Solanas reconocía una profunda deuda ideológica con Raúl Scalabrini Ortíz, a quien conoció de joven; era gran admirador de Leandro N. Alem y del General Perón, y pretendió llevar adelante, con singular éxito, un cine comprometido con la lucha de los pueblos del tercer mundo, con su patria y con toda América Latina. En su edición del sábado recordaban el diario francés "Le monde", en una admirativa necrológica: "Fernando Solanas y su escenarista Octavio Gettino fueron los apóstoles de un "tercer cine", revolucionario, insurgente contra el cine comercial hegemónico, hollywoodiense, pero también contra el cine de autor europeo, calificado de "reformista". Traducido a numerosas lenguas, su Manifiesto ha sido escuchado, sobre todo en el Tercer Mundo y en los países anglosajones, donde sirvió de inspiración a una corriente filmes militantes basados en su modelo"

En 1975 rodó "Los Hijos de Fierro, otra gran pieza combativa que no pudo ser estrenada en el país a causa de las persecuciones ideológicas y la dictadura militar. Amenazado por la Triple A y puesto en las listas negras de la dictadura, debió exiliarse en Europa. Del dolor del exilio brotaron las imágenes poderosas y conmovedoras de las que muchos consideran sus dos mejores películas de ficción y las más exitosas de su carrera: “Tangos; EL exilio de Gardel” (1985) y “Sur” (1988). Filmes innovadores, llenos de talento y de amor a la cultura nacional, trampolines internacionales del resurgimiento del tango, embajadores fílmicos de la cultura tanguera y popular, ellos deslumbraron a una generación entera de argentinos que vieron así restablecida la conexión con el pasado popular, luego de la salvaje interrupción de la dictadura militar y el genocidio.

Desde entonces, ese cine político y a la vez artístico, renovador y poderoso, sumó muchos otros títulos a su filmografía, especialmente de documentales llenos de creatividad y energía innovadora, relatando el desguace del Estado bajo el neoliberalismo ("Memoria del saqueo”, 2004), la supervivencia popular ante la crisis del 2001 ("La dignidad de los nadies", 2005), la reflexión nacional (Argentina latente, 2007), la tragedia de la pérdida de los ferrocarriles ("La próxima estación”, 2008), la serie de documentales de denuncia de crímenes ambientales, contra la megaminería (“Tierra sublevada: Oro impuro”, 2009), contra la contaminación hidrocarburífera ("Tierra sublevada: Oro negro”, 2010), contra la fractura hidráulica ("La guerra del fracking", 2013), contra los agrotóxicos y los desmontes ("Viaje a los pueblos fumigados", 2018). En 2016 vuelve a temas de su juventud con "El legado estratégico de Juan Perón'', que es también en cierta forma su propio legado.

Esta vasta y rica filmografía tuvo gran repercusión dentro y fuera del país, convirtiéndolo en uno de los cineastas más premiados y reconocidos fuera de nuestras fronteras, ya que se lo distingue como un verdadero maestro y un creador lleno de ideas innovadores en sus concepciones y en el lenguaje cinematográfico. Fue el único cineasta argentino premiado en los tres más importantes festivales europeos: Venecia (premio especial del jurado por "El exilio de Gardel"), Cannes (mejor director por "Sur"), y Berlín (“Oso de Oro” a la trayectoria).

Su trayectoria como político con representación institucional comenzó en los años noventa a partir de un enfrentamiento con el entonces presidente Carlos Menem, a quien denunció por haber privatizado y convertido en un negocio particular las Galerías Pacifico, de propiedad de los ferrocarriles, a las que Pino proponía convertir en el mayor centro de arte y cultura de América Latina. A raíz de ello sufrió un atentado recibiendo cuatro de seis balazos disparados en su contra. Formó parte del grupo fundacional del Frente Grande y fue electo diputado nacional (1993) y convencional constituyente 1994. En 2007 fue candidato a presidente por su recientemente creada agrupación "Proyecto Sur". Entre 2009 y 2013 fue nuevamente diputado nacional. Obtuvo el tercer puesto como candidato a jefe de gobierno porteño en 2010. Desde 2013 fue senador nacional en el frente UNEN. En 2019 se incorporó al Frente de Todos y fue designado Embajador ante la Unesco.

Su obra legislativa también fue vasta y estuvo estrechamente ligada a los mismos temas que ocupaban sus filmes: la recuperación estratégica de los hidrocarburos y los ferrocarriles y de otros sectores de la economía nacional vinculados con el desempeño soberano del país, y fundamentalmente la defensa de los recursos naturales y del medio ambiente, hallándose siempre a la vanguardia de las luchas ambientales y presentando gran número de proyectos con esa orientación.

Recuperó el mensaje de Perón en su Modelo Argentino para el Proyecto Nacional y en su Mensaje Ambiental a los Gobiernos y Pueblos del Mundo, y colaboró estrechamente con el Papa Francisco en torno a las preocupaciones ambientales que constituyen el núcleo de la Encíclica Laudato Si.

Fernando Pino Solanas nació en la localidad de Olivos, provincia de Buenos Aires, el 16 de febrero de 1936, y vivió en tierra bonaerense en prolongados períodos de su existencia. Es un bonaerense que honra y enorgullece a los bonaerenses.

Por su permanente compromiso político, social, ambiental y cultural, por su dilatada trayectoria artística y política y por las cualidades que ornaron su persona como un distinguidísimo intelectual y hombre de bien, es que se propone este más que merecido homenaje.

Solicita, pues, a las señoras senadoras y senadores que apoyen con su voto el presente proyecto.