Fundamentos de la Ley 12629

 

 

            La modalidad de escuela que este proyecto propone, intenta ser una de las tantas estrategias a utilizar para hacer cierto el derecho a la educación y además, a una educación de calidad, de miles de chicas y chicos que, por diferentes razones, se encuentran imposibilitados de asistir a la escuela o asisten a ella en forma discontinua.

            La provincia de Buenos Aires posee zonas rurales en las cuales las poblaciones se encuentran distanciadas entre sí, y éstas, a su vez, lejos de las escuelas existentes. Las familias debido a la enorme recesión productiva y económica que afecta a la Provincia, se han vuelto en obstáculos insalvables que impiden que los habitantes de numerosos distritos tengan acceso a la educación a pesar de los enormes esfuerzos que estas familias realizan para que sus hijos puedan ir a la escuela. En algunos casos, los alumnos pierden la escolaridad a raíz de las innumerables mudanzas que los grupos familiares deben realizar siguiendo las pocas oportunidades laborales que le son ofrecidas. En otros, porque deben ayudar a sus padres en sus trabajos u oficios.

            Las escuelas a la que estas poblaciones asisten son, en muchos casos, unipersonales o bipersonales, debiendo asumir el o los maestros que allí se desempeñan, multiplicidad de funciones, además de hacerse cargo de la enseñanza de todas las asignaturas. La poca matrícula ha sido, sobre todo en los últimos años, la variable que ha definido la característica de la política educativa aplicada al sector. A pesar de la importancia que el conocimiento ha adquirido en estos años y de la calidad que debe poseer la educación que el Estado debe asegurar a sus comunidades, los chicos y chicas que viven en algunos lugares de nuestra Provincia, reciben pocas horas de clase, escasos contenidos, aún de las asignaturas consideradas instrumentales, a través de maestros que están escasamente capacitados, que llevan adelante su tarea con una responsabilidad desmesurada pero que resulta insuficiente para paliar las deficiencias que la situación actual del sistema imprime a la educación brindada en estas zonas y al riesgo de exclusión al que somete a las poblaciones.

            La existencia de escuelas albergue o con residencia, y dentro de ellas, la de las escuelas de alternancia, decidida luego de la elaboración y análisis de un diagnóstico de la situación educativa de la zona que exija su creación, podría asegurar a las diversas poblaciones:

 

-                                 Una educación integral que brinde a los alumnos y alumnas la oportunidad de seguir estudios universitarios o de obtener un trabajo.

 

-                                 Albergue para que los alumnos y alumnas no pierdan la escolaridad a pesar de las distancias entre su hogar y la escuela.

 

-                                 Posibilidad para los alumnos y alumnas de concentrar clases teóricas, prácticas, de orientación, de estudio, en algunos días de la semana pudiendo regresar a sus hogares en el resto, como para poder ayudar a sus respectivas familias en la realización de aquel trabajo que constituye el sustento económico de la misma.

 

-                                 Sistema de doble escolaridad a través del cual, y mediante la organización de talleres, los alumnos y alumnas reciban la educación integral que los habitantes de los pueblos o ciudades reciben asistiendo a actividades formativas fuera de las escuelas (plástica, cerámica, tallado, teatro, música, títeres, radio, literatura, periodismo, cine, etc.).

 

-                                 Concentración de docentes y especialistas, con la capacitación apropiada, evitándoles a ellos también los traslados desde sus hogares a sus lugares de trabajo.

 

-                                 Comedores que aseguren a la población escolar el tipo de alimentación apropiada de acuerdo a las necesidades nutricionales de cada edad.

 

-                                 Atención médica adecuada.

 

-                                 Práctica de deportes en general y aquellos a los que los alumnos deseen dedicarse para intervenir en competencias, en particular.

 

-                                 Aprendizaje de idiomas que no se encuentren previstos en el currículo general.

 

-                                 Asistencia a talleres en los que se desarrollen técnicas de estudio, orientación vocacional para los cursos superiores de la escuela secundaria o para el ciclo básico previo a la elección de la modalidad de los años superiores.

 

-                                 Organización de actividades comunitarias estableciendo redes con entidades intermedias existentes en la zona.

 

-                                 Talleres relacionados con el aprendizaje o prácticas de oficios.

 

-                                 Talleres relacionados con el aprendizaje y la práctica de la tecnología informática.

 

-                                 Talleres relacionados con el aprendizaje y la práctica de técnicas rurales y agropecuarias.

 

-                                 Talleres para los cursos superiores dedicados al aprendizaje de metodologías de investigación.

 

-                                 Talleres para padres sobre las problemáticas de diferente naturaleza que, por distintos medios, aparezcan como indispensables de ser desarrolladas.

 

-                                 Toda actividad teórica o práctica que posibilite la implementación cierta de las distintas estrategias de la educación permanente.

 

A partir de lo expuesto, es importante aclarar que la provisión del presupuesto necesario para llevar adelante este proyecto, es condición indispensable para que el mismo pueda cumplir con sus objetivos. Creemos que esta propuesta, que puede y debe ser enriquecida por los aportes de los docentes, pedagogos y técnicos de los niveles y distritos involucrados, constituye un intento serio de comenzar a desandar el camino que ha llevado a muchos chicos y chicas de la provincia de Buenos Aires al borde de la exclusión definitiva de nuestra sociedad. Por tal motivo, solicitamos a los señores senadores de esta honorable Cámara, que nos acompañen en su aprobación.