Fundamentos de la Ley 12685

 

 

Los desequilibrios regionales continúan siendo una de las mayores causas de retardo económico y de injusticia social en la Argentina (Alfredo Eric Calcagno, prefacio al libro ,·"Un Modelo de Desarrollo Regional", 1996).

La caída de la producción y el poder de compra en las regiones del interior han acentuado la tendencia hacia una heterogeneidad estructural, con la concentración del ingreso en unas áreas y la difusión de la miseria y Ia exclusión en otras. Frente a esta situación que amenaza con consolidar sociedades duales, debe realizarse una vigorosa acción de gobierno, basada en diagnósticos, estrategias e instrumentación correctos.

Dado que los procesos decisionales tomados desde arriba (poder central) o desde abajo (municipios) son incompletos (pérdidas de información y de participación) la existencia de regiones puede contribuir a reducir estas péirdidas que se traducen en menores costos sociales y un incremento en el proceso de optimización de la función de bienestar social regional.

La región es un instrumento sustancial para alcanzar los objetivos de desarrollo económico y social. Su eficacia depende entonces, de la funcionalidad y flexibilidad que posea para viabilizar las políticas y estrategias de desarroIlo y crecimiento. En consecuencia, una condición necesaria para que ello ocurra es que la delimitación de regiones responda a las exigencias teóricas compatibles con tales políticas y estrategias.

En esencia la política regional facilita el desarrollo de las siguientes tareas: compatibilizar en el espacio los sistemas de decisión regional y central; integrar los diferentes niveles gubernamentales: federal-provincial-muunicipal; descentralizar los sistemas de decisión y las funciones de la planificación regional.

Cabe señalar que en nuestro país la actual Constitución Nacional (1994) establece en su artículo 124, entre otras medidas, el derecho que tienen las provincias de crear regiones y entes apropiados para el desarrollo.

Las iniciativas de regionalización y de creación de instituciones que tienden a facilitar la asignación y creación de recursos en el proceso de desarrollo provincial se consolidarán definitivamente si los ciudadanos de la región sienten que están comprendidos en ellas (razones históricas, económicas, sociales, culturales, etcétera) y así lo explicitan mediante mecanismos de participación democrática. El diálogo que se inicie entre el poder central y las regiones será entonces esencial para arribar a los objetivos propuestos, vía consenso.

Todo esto exige un análisis pormenorizado de los criterios utilizados para regionalizar y de los diversos procesos de transición institucional que demanden las regiones.

A su turno los trabajos de delimitación regional (identificación de una región como unidad de análisis espacial) requiere un marco teórico y de información suficiente tanto para la propia delimitación como para los estudios y análisis de políticas que demande la región.

Por ello es necesaria la conformación de una comisión que se encargue del estudio de la regionalización en la provincia de Buenos Aires.

Antecedentes en la provincia de Buenos Aires.

Existen en la provincia de Buenos Aires distintas formas de regionalización: la natural o basada en el sistema fisiográfico de la Provincia, extraída del Atlas de suelos de la República Argentina, (SAGyP-INTA, PNUD ARG 85/019) y otras diversas tipologías elaboradas por ministerios, Poder Judicial y organismos autárquicos.

Hasta donde se ha podido determinar, en la mayoría de los casos, el criterio de regionalización ha respondido a necesidades de descentralización administrativa. Se exceptúa la regionalización de la Dirección de Industria que en su momento tomó como base la delimitación propuesta por la Secretaría de Planificación del Desarrollo (SEPLADE) y la de la Dirección de Hidráulica que proyectó una regionalización fundada en los sistemas hídricos. También los ministerios de Gobierno y de Salud han estudiado la reorganización de los sistema judicial y sanitario desde una perspectiva basada en la política regional.

La SEPLADE1 propuso en 1979 una regionalización cuyo objetivo era instrumentar el planeamiento del desarrollo provincial definido como planeamiento territorial regional. Se consideró al territorio provincial como un sistema de ciudades, áreas rurales, depósitos de recursos naturales y redes de transporte y comunicación, definiéndose en este contexto a la región como el marco geográfico de atracción de una ciudad importante en la que se concentran las actividades económicas, sociales y culturales.

Hacia fines de los '80 se han concretado otros trabajos de delimitación regional. Se trata del realizado para el Plan Trienal de la provincia de Buenos Aires (1989-1991). En el se observan diterentes tipos de delimitación. Una, referida al modelo de decisión macroeconómica provincial y otra a los modelos sectoriales de decisión (la documentación complementaria que figura en el plan trienal muestra la determinación de regiones a nivel sectorial: agricultura, ganadería, acción social, electoral, educación y salud). En el plan trienal 19891991 se resumen los criterios relevantes utilizados para delimitar las siete regiones de la provincia de Buenos Aires que deben servir a los objetivos básicos de las estrategias de desarrollo.

Más recientemente, dos propuestas Ilaman especialmente la atención: la de los Ilamados corredores productivos y el trabajo de Ruby Hernández3 realizado para el Banco de la Provincia de Buenos Aires. Este último delimita 6 regiones en el marco de un análisis sobre el Desarrollo Regional de al Provincia de Buenos Aires. Se resalta el potencial productivo y exportador de las bases económicas de cada región y se analiza uno de los problemas más complejos en todo proceso de regionalización: las instituciones básicas que demanda el desarrollo regional y sus modalidades de funcionamiento.

Teniendo en cuenta estas consideraciones es que solicito a los señores legisladores. nos acompañen con su voto positivo al presente proyecto de ley.