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Fundamentos
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Juan Domingo Perón nación en Lobos, provincia de Buenos Aires el 8 de octubre de 1895. De allí, luego de unos años en el sur patagónico volvería a la ciudad de Buenos Aires a estudiar la carrera militar. Una vocación innata hizo de aquel militar un gran estadista. Entró en el terreno de la política argentina para cambiarla para siempre. Fue quien condujo la participación e integración de las masas trabajadoras argentinas en la historia contemporánea incluyéndolas definitivamente en el concierto de las fuerzas políticas nacionales. Fue el diseñador de nuevo modelo estatal que contempló el crecimiento de las fuerzas productivas junto a la promoción del bienestar general de todos los argentinos convencido de que la verdadera defensa nacional se sustenta en una población feliz un pueblo dueño de su propio destino conviviendo en paz y justicia. Si la economía no sirva para llevar el bienestar a toda la población resulta cosa bien despreciable sostenía reiteradamente. Este ilustre político nacido en tierra bonaerense fue por tres veces elegido presidente de los argentinos por el voto de las mayorías: con el impulso de los trabajadores primero (1946) con el de las mujeres en su segunda elección (1953) y con el de la juventud (1973) tal como le gustaba decir. En sus gobiernos instaló los
principios de justicia social independencia económica y soberanía política. Derrocado en 1955 mientras ejercía
su segundo legítimo mandato el enfrentamiento entre compatriotas clausuró
aquella experiencia del general visionario y se instaló en España. El país se
sumirá en el desconcierto político y el pueblo negado en creciente
explotación. Las crisis políticas se sucedieron y los gobiernos de facto
parecieron hasta tener legitimidad. Fue muy duro el aprendizaje y costó mucho
la revalorización de la democracia, el respeto a Cuando sostengo que fue un visionario, me remito sólo a título de ejemplo, a algunas de sus preocupaciones, de sus últimos años. Así pensaba respecto a la ecología: “Comienza un mundo nuevo, y cada día ha de ir afirmándose la conciencia sobre la necesidad de la defensa de la tierra, y la persuasión de que los hombres somos todos hermanos. O nos defendemos o sucumbiremos todos juntos. Fue reiterativo en sostener que “el año 2000, nos encontraría unidos o dominados”, propiciando la integración continental latinoamericana, “como ya se ha realizado en otros continentes, porque esto es lo que permite llegar a integraciones mayores”. “Desde el hombre aislado al continentalismo actual -afirmaba- hemos pasado por etapas y todas ellas han tendido siempre a integraciones mayores. Probablemente la próxima sea el universalismo. Para entonces, debemos estar unidos, organizados y preparados para defendernos, porque ese universalismo a corto plazo -yo no creo que pase del año 2000, o sea dentro de 27 años- se hará por los poderosos y por grandes”. Arribaría a su terruño como prenda de unión entre los argentinos, terminar con los enfrentamientos inútiles, y enfocar la energía en atacar los problemas comunes. En pleno ejercicio de la más alta magistratura del país, en su tercera presidencia, muere el 1 de julio de 1974. Señores diputados, compañeros,
pido a todos, que ante la proximidad de cumplirse los veintiocho años de su
muerte, nos unamos en un voto unánime declarando al general Juan Domingo
Perón ciudadano ilustre de esta Provincia. Simbólicamente estaremos
refrendando su testamento, su mensaje a todos los argentinos contemporáneos y
a las futuras generaciones: “que las minúsculas diferencias no nos impidan
crear una gran nación, cumplir el destino que nos marcaran los hacedores de |