FUNDAMENTOS DE LA LEY 15555

Pongo en consideración de mis pares el presente proyecto para declarar Personalidad Destacada a Azucena Del Rosario Díaz, Madre de Plaza de Mayo de La Matanza.

El mismo día del golpe, aquel 24 de marzo de 1976 secuestraron a su hijo, Manuel Asencio Tajan con 24 años. Fue secuestrado en su domicilio de Cruz Alta, a 30km de Tucumán.

El joven jornalero, era trabajador del ingenio azucarero Concepción e integrante del Consejo Directivo de la FOTIA. Se destacó en la gran huelga de 1974 (Taire, 2008). La desaparición de referentes sindicales marcó la continuidad de un plan de exterminio y una señal de lo que vendría. En efecto, durante los meses siguientes, la dictadura cívico-militar aplicó una política de shock, que tuvo como trágico resultado la desaparición de un dirigente sindical por mes, como promedio. (El componente antisindical del terrorismo de Estado. - 1a ed. - Buenos Aires: Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Secretaría de Derechos Humanos, 2012)

Tras el secuestro de su hijo, Azucena y su familia se trasladaron de su provincia natal hacia Buenos Aires, donde residen desde 1980 en Gregorio de Laferrere, Partido de La Matanza.

La participación de Azucena en Madres de Plaza de Mayo comenzó antes de que se mudaran allí. Anteriormente habían venido a Buenos Aires "a la Plaza". Ya sabía de la lucha de las Madres, y desde ese día, empezó a marchar junto a su hija Dora, todos los jueves.

Azucena Del Rosario Díaz es la única Madre de Plaza de Mayo de La Matanza que queda entre nosotros, continuando el legado de lucha por los derechos humanos, por el sostén de 2 Memoria, Verdad y Justicia que llevan adelante las Madres.

A 48 años de la desaparición de su hijo, a 48 años del golpe cívico y militar que impuso un plan de miseria planificada en nuestro país, consideramos que continúa siendo imprescindible retomar la lucha de las madres, honrarlas y reivindicarlas, frente a la avanzada negacionista que actualmente pretende impugnar la memoria que supimos construir.

En este marco, consideramos que la labor y trayectoria de Azucena merece el reconocimiento de esta Honorable Cámara.

Invito a todos los Senadores y Senadoras a acompañarme con su voto.