FUNDAMENTOS DE LA
LEY 14143
Florentina Gómez Miranda,
abogada, nacida en Olavarría, fue diputada nacional entre 1983 y 1991,
presidiendo
En 1929 se recibe de maestra y en 1944 de abogada. Su decisión de estudiar Derecho fue porque era la única carrera que podía cursar libre, debido a que solamente se presentaba en la facultad los días de exámenes, y como ella misma admite nunca participo en la vida universitaria.
Su despertar en la política sucedió en 1945, y aunque su familia es de tradición radical su participación en política era muy tranquila, su padre, aunque pagaba la cuota al partido radical, no podía afiliarse porque era vicedirector de escuela y a sus hermanos nunca les interesó.
Se recibió de abogada ejerció y
sus primeros honorarios fueron una yunta de pollos. Dedicándose sobre todo al
derecho familiar, aunque también a
defender a los inquilinos durante la época de
Su plataforma siempre han sido los derechos de las mujeres. ¿Desde cuándo? Desde que nació y se crió en una familia con seis hijas mujeres y dos varones, y soportó que los hombres fueran criados con privilegios por el solo hecho de haber nacido del sexo dominante.
Es la misma mujer que cuando alguien le pide que se defina lo hace así “....Cuando alguien me pide que me defina siempre digo que soy maestra por vocación, abogada por elección y política por pasión. Y de las tres actividades la que más me ha servido en la vida fue la de maestra, aun en mi profesión de abogada. Yo siempre digo que no hay nadie que se parezca más al político que un maestro. El maestro se para enfrente de la clase y se expone, y el político también. Ahora bien, ustedes me preguntan cuáles son las armas del maestro, éstas son únicas: la palabra, el libro y la pluma. Y el político tiene las mismas armas...".
Sus dichos la perfilan con toda claridad: “Prefiero un estadista a un líder. El estadista deja alumnos; el líder, no, porque ese atributo no lo adquirió”. “Si miramos una lista, probablemente las mujeres que llegaron son las que han tenido mayor posibilidad de que algún hombre les haga un lugar. Algunas se lo han hecho por ellas mismas, pero en la generalidad eso no sucede”.
“La revolución tiene que venir desde la educación. Si no hay cambio y no es profundo y claro, la sociedad no evoluciona”. “Para triunfar simplemente hay que tener por bandera los ideales y por escudo la intransigencia” .“Apoyo todas las cuestiones referidas a la mujer, sin distinción de color, dentro de los límites de la legalidad”
Un ejemplo de vida en una época donde no era muy común que la mujer desarrollase actividades “reservadas a los hombres”, como la que le tocó vivir, “Siempre les digo a las mujeres que todo se puede hacer si una quiere. En todos lados siembro algo, no me van a encontrar en un renunciamiento. El único mérito que me reconozco es la coherencia. Lo que defiendo ahora es lo mismo que defendía a los 18 años, con la misma pasión y convencimiento.
Cuando los cumplió, no sólo había
impulsado
Aguda observadora de la realidad, demócrata a carta cabal, defensora de los derechos de las mujeres, jamás dudó en y trabajar duramente por sus convicciones en el seno del Partido Radical. El hecho de ser mujer no le impidió hacer algo que se hubiera propuesto.
Sus palabras hablan por si solas “Para triunfar simplemente hay que tener por bandera los ideales y por escudo la intransigencia. Si yo tengo una bandera llena de ideales y solamente la flameo, no me sirve. Si yo, en la primera cuestión que me haga mi principio intransigente no me lo permite, entonces no tengo escudo.”
En ese sentido, es crítica y punzante. “Si las mujeres llegaron en mayor número al Congreso pero siguen sin tener poder es porque “están muy tranquilas” y además, porque no pueden trascender el sectarismo que hay entre los partidos”. Su lema, lo repitió con el orgullo de su transparente trayectoria: “digo lo que pienso y hago lo que digo”.
Señor Presidente, es por todo lo antedicho que solicito a los Señores y Señoras Diputados que acompañen este Proyecto de Ley en homenaje a todas las mujeres que han luchado por nuestros derechos.