Fundamentos de la

Ley 10779

 

            Se promueve con este Proyecto de Ley, la instalación del “Premio Anual Legislatura de la Provincia de Buenos Aires”, destinados a aquellos alumnos que terminan sus estudios tanto en niveles primarios, secundarios y universitarios de establecimientos ubicados en el ámbito de nuestra Provincia, que cumplan los requisitos establecidos en el artículo 4 de la normativa, prototipo del llamado “mejor alumno” en un sentido integral.

            Vemos con profunda preocupación, como el nivel educativo desciende día a día en el ámbito de la Provincia y de la Nación toda.

            Un presupuesto educativo bajo, que no alcanza a cubrir los gastos que demanda una infraestructura mínima para una educación decorosa.

            Docentes mal pagos, que deben necesariamente tener otra fuente de ingresos para el mantenimiento de su hogar, en detrimento de las horas necesarias para la merituada preparación de la clase.

            En el nivel primario y secundario un sistema calificativo injusto, que solo tiende a igualar y hacia abajo el nivel cultural de los alumnos, no haciendo equitativa sus evaluaciones, ya que solo se limita a decirle que alcanzó, no alcanzó o superó los objetivos previamente trazados por el educador, pero sin mostrarle en qué medida puede esforzarse para superarlos o en cuánto alcanzó o superó los objetivos.

            La finalidad de este proyecto, es la de premiar el esfuerzo de aquellos alumnos que, culminando sus estudios en cualquiera de sus etapas, hayan demostrado condiciones intelectuales, morales y un desempeño estudiantil óptimo durante su carrera.

            De ésta manera, creemos que los estudiantes tendrán un incentivo, que será reconocido por sus representantes, su esfuerzo, trabajo y dedicación al estudio.

            La selección de los premiados se realizará respetando las individualidades y naturaleza de cada ciclo educativo y los gastos que demande la asignación de los premios, serán por cuenta del presupuesto de la Honorable Legislatura.

            Debemos premiar a quienes sacrificadamente cultivan su intelecto y capacidad, para incentivar el afán de superarse innato en nuestra juventud, hoy lamentablemente desesperanzada.