Fundamentos de la Ley 12673

 

 

            En el predio que hoy ocupa el polideportivo municipal "Gorki Grana", en el distrito de Morón, se alzaba la mansión Seré. Allí funcionó entre 1.976 y 1.978 durante la última dictadura milita, un centro clandestino de detención y torturas a cargo de la Fuerza Aérea, también conocido como "Atila" o "La Casona del Terror" en la jerga de los represores.

            En marzo de 1.978, luego de que cuatro prisioneros lograron fugarse del lugar, la edificación dinamitada por la propia Fuerza Aérea, aunque su esqueleto permaneció intacto y abandonado por largos años.

            Con el retorno a la democracia, el intendente de Morón  García Silva dispuso que los restos de la Mansión Seré fueran demolidos, y los terrenos en que se encontraba fueran convertidos en un polideportivo, que recibió la denominación de "Gorki Grana" en homenaje a un conocido deportista moronense.

            A partir de la actual administración comunal, a cargo del intendente Martín Sabbatella, fue abierta en el lugar una Casa de la Memoria y la Vida, en donde funciona la Dirección de Derechos Humanos de ese municipio. En ese mismo lugar desarrolla también sus actividades la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, presidida por Jaime Steinberg, histórico militante de los Derechos Humanos y uno de los fundadores de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, al igual que su mujer Sara, también integrante de la asociación.

            La Asociación Seré por la Memoria y la Vida ha puesto en marcha un importante proyecto para desenterrar los sótanos de la mansión, de cuya existencia hay abundantes testimonios y evidencias, y convertirlos en un monumento a la memoria.

            Este proyecto revista gran importancia por sus características y objetivos, ya que es la primera vez en el país que se encara un trabajo de recuperación arqueológica, documental y testimonial de un lugar en donde funcionara un centro clandestino de detención y tortura, con el propósito de convertir al predio en un referente histórico y en un homenaje a la memoria, a los derechos humanos, y a todos los detenidos-desaparecidos que pasaron por ese lugar.

            Las distintas etapas del trabajo incluyen la búsqueda y procesamiento de información, reconocimiento del terreno, excavación, consolidación de las estructuras y tratamiento de los materiales recuperados, análisis de las evidencias halladas, elaboración de informes y preparación para la exhibición, con guión museológico y diseño de senderos de interpretación. Será dirigido por un equipo de antropólogos, con consultores en Antropología Forense, Arqueología, Antropología Social, Arqueología Histórica, Arquitectura, conservación y museólogos.

            Señores Diputados:

            El prólogo del informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas expresaba textualmente en su último párrafo: "Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el período que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976, servirá para hacernos comprender que únicamente la Democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror, que solo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Únicamente así podremos estar seguros de que NUNCA MÁS en nuestra patria se repetirán hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado".

            A esto habría que agregar que una democracia sólida y estable capaz de garantizar que tales hechos no se repitan, solo puede ser construida sobre la base de la memoria y de la justicia. NUNCA MÁS dice el informe de la CONADEP, y el enunciado en sí mismo prefigura la existencia de la memoria como requisito. NUNCA MÁS y memoria son pues dos partes inescindibles de una misma proposición. Si de verdad queremos que NUNCA MÁS ocurran hechos aberrantes como los que sucedieron en el país durante la dictadura militar, debe ser parte de nuestra tarea como ciudadanos y como representantes del pueblo, el ayudar a mantener permanentemente viva la memoria. Si no somos capaces de hacerlo, el NUNCA MÁS se convertirá entonces en nuestras bocas en un retórica hueca, como tantas otras que lesionan hoy en día la credibilidad de las instituciones y amenazan con vaciar de contenido el sistema democrático.

            El próximo 24 de marzo se cumplen 25 años del golpe militar que impulsó desde el corazón mismo del Estado arrebatado a la democracia las metodologías del terror, del secuestro, de la tortura, de la desaparición forzada, de la apropiación de niños, y para llevarlas adelante sembró el país de centros clandestinos de detención en donde permanecían secuestrados en condiciones infrahumanas y eran sometidos a toda clase de torturas y vejámenes quienes ya estaban condenados de antemano a convertirse en desaparecidos. Qué mejor homenaje entonces a todas las víctimas del plan terrorista de Estado desplegado por el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional", a todos aquellos a quienes quisieron condenar a la inexistencia y el olvido, que dar nuestro reconocimiento y apoyo a un proyecto destinado a perpetuar la memoria de lo ocurrido, y que se propone para ello convertir en monumento precisamente a uno de esos centros clandestinos que funcionaron como una pieza fundamental dentro de la metodología de exterminio desplegada.

            Por esto y por lo expuesto anteriormente, ante la magnitud de la obra encarada por la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, y en la plena convicción de que toda acción que contribuya a rescatar la memoria histórica es un paso adelante en la consolidación de la democracia, es que hoy pongo a consideración de esta Cámara el presente proyecto, solicitando para el mismo el voto favorable de los señores diputados.